05/09/2025
Hoy, mientras se lleva a cabo la ceremonia de apertura del **Año Judicial**, un evento que tradicionalmente se celebra con gran formalidad y protocolo, la atención de los presentes se desvía de los discursos y las formalidades para centrarse en una realidad alarmante que no se puede ignorar: la **injerencia** de los poderes políticos en el ámbito de la Justicia. Este fenómeno se ha convertido en el verdadero desafío que amenaza nuestra democracia, un sistema que se basa en la separación de poderes y que se encuentra en peligro, erosionando así el pilar fundamental de la independencia judicial que debería ser inquebrantable.
**Montesquieu en Cuidados Intensivos**
La famosa y crucial división de poderes, una idea visionaria ideada por Montesquieu, es la base esencial de un Estado de Derecho funcional y justo, pero en España, esta división se encuentra gravemente comprometida y en un estado crítico. A diferencia de otros sistemas políticos en el mundo, donde la Justicia opera como un poder autónomo e independiente, aquí, en nuestro país, sufre la **presión constante del Ejecutivo y el Legislativo**, lo que socava su capacidad para actuar de manera imparcial. Las constantes presiones que sufren los jueces, provenientes de diversas instancias del poder político, minan su independencia y hacen que su labor se perciba como un apéndice de la política, en lugar de un pilar de la justicia.
**La Muerte de Montesquieu, un Vaticinio Cumplido**
La frase contundente de Alfonso Guerra, quien aclamó la "muerte de Montesquieu" en el contexto de la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial impulsada por el propio PSOE, resuena hoy con más fuerza que nunca en el debate público. La instrumentalización de la Justicia por parte de los otros poderes del Estado, así como por los lobbis económicos que buscan influir en las decisiones judiciales, es una realidad preocupante que tiene consecuencias devastadoras para la democracia y el tejido social:
Pérdida de la confianza ciudadana: Cuando la Justicia no parece imparcial y se ve afectada por intereses externos, los ciudadanos pierden la fe en su capacidad para garantizar la igualdad ante la ley, lo que genera un clima de desconfianza y cinismo hacia las instituciones.
Juicio a la democracia: La falta de una Justicia verdaderamente independiente debilita el sistema democrático en su conjunto, ya que la rendición de cuentas se ve comprometida y el "gobierno de las leyes" se reemplaza por el "gobierno de los partidos", donde las decisiones se toman en función de intereses políticos y no del bien común.
Este panorama sombrío evidencia que la salud de nuestra democracia depende de la **restauración de la separación de poderes**, un principio que debe ser defendido y promovido con urgencia.
No basta con celebrar una inauguración simbólica; es urgente y necesario devolver la autonomía a la Justicia y blindarla frente a las injerencias externas, para que los jueces puedan ejercer su labor con la única guía de la ley y no la de los intereses políticos que buscan manipular su trabajo. tlbgo.com/s/de89ajuoz2