07/11/2024
El asunto ha sido kafkiano, pero por fin terminó pesadilla.
Resumen: a pesar de aportar un informe pericial psicológico emitido por dos profesionales de reconocido prestigio, la juez "de violencia contra la mujer" atendió al emitido por el Equipo adscrito al Juzgado a pesar de que en la sentencia se vino a reconocer, tácitamente, que este era simplón, incompleto y cuajado de inexactitudes. Pero... "no podía negarle objetividad". La Audiencia Provincial se puso de perfil. ¿La consecuencia?: Nuestro cliente ha pasado 8 años ejerciendo su labor como padre tutelado por sus padres (es decir, por los abuelos paternos de las niñas). Sin libertad de movimientos, sin disfrutar plenamente de sus hijas, siempre cargando con la mochila... Hace dos años presentamos una demanda de modificación de medidas. Dos años ha tardado la eficacísima Administración de Justicia en tramitarla. Cuando por fin acudimos a la vista y expusimos nuestros argumentos, ni el hecho de que juez y fiscal fueran mujeres pudo salvar del ridículo a la "abogada" talibán que defendía lo indefendible. Hasta las hijas dieron una patada al relato victimista y falsario a la hora de la exploración judicial. Hoy, por fin, una gran persona y un gran padre puede disfrutar de ellas. Y ellas de él.
¡Enhorabuena, "E"!