06/10/2022
¿QUÉ OCURRE SI COMPRO UNA VIVIENDA SIN CÉDULA DE HABITABILIDAD?
Comprar una vivienda a la que le falte algún documento o trámite necesario que acredite que se puede vivir en ella puede resultar un verdadero problema, no sólo a nivel de habitabilidad sino, incluso, legalmente. Por este motivo es necesario 𝗿𝗲𝘃𝗶𝘀𝗮𝗿 𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗰𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗾𝘂é 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗶𝘀𝗽𝗼𝗻𝗲𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗵𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝗱𝗾𝘂𝗶𝗿𝗶𝗿 𝘂𝗻 𝗶𝗻𝗺𝘂𝗲𝗯𝗹𝗲.
La cédula de habitabilidad es uno de estos documentos. Sin embargo, ¿resulta imprescindible para poder comprar una casa? ¿Está entre los documentos necesarios para vender una vivienda?
A continuación analizamos qué es exactamente la cédula de habitabilidad y qué ocurre si adquirimos un inmueble sin ella.
¿QUÉ ES LA CÉDULA DE HABITABILIDAD?
La cédula de habitabilidad es 𝘂𝗻 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗼𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹 que acredita que una vivienda 𝗰𝘂𝗺𝗽𝗹𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗿𝗲𝗾𝘂𝗶𝘀𝗶𝘁𝗼𝘀 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗮𝗿𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗯𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱, 𝗵𝗶𝗴𝗶𝗲𝗻𝗲 𝘆 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿 𝘀𝗲𝗿 𝗵𝗮𝗯𝗶𝘁𝗮𝗱𝗮 sin ser un peligro para las personas que van a vivir en ella.
Las respectivas comunidades autónomas son las encargadas de validar dicho documento, que suele caducar cada quince años, aunque este periodo puede variar de una comunidad a otra y del tipo de cédula de habitabilidad que necesitemos, que dependerá, principalmente, de la antigüedad del inmueble.
¿CÓMO CONSEGUIR LA CÉDULA DE HABITABILIDAD?
Para tramitar la cédula de habitabilidad es necesario 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗮𝗰𝘁𝗮𝗿 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻 𝗮𝗿𝗾𝘂𝗶𝘁𝗲𝗰𝘁𝗼 𝗼 𝘂𝗻 𝗮𝗿𝗾𝘂𝗶𝘁𝗲𝗰𝘁𝗼 𝘁é𝗰𝗻𝗶𝗰𝗼 𝗰𝗼𝗹𝗲𝗴𝗶𝗮𝗱𝗼 𝘆 𝘀𝗼𝗹𝗶𝗰𝗶𝘁𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼. Este llevará a cabo una inspección exhaustiva a la vivienda, para comprobar que cumple con los requisitos necesarios para ser habitada. Es decir, que se trata de una vivienda saludable. Estos requisitos son:
- 𝗨𝗻𝗮 𝘀𝘂𝗽𝗲𝗿𝗳𝗶𝗰𝗶𝗲 ú𝘁𝗶𝗹 𝗺í𝗻𝗶𝗺𝗮 de 36 metros cuadrados
- 𝗨𝗻 𝗲𝗾𝘂𝗶𝗽𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗺í𝗻𝗶𝗺𝗼, como cocina, baño, agua caliente,
puertas, ventanas, instalaciones, etc.
- 𝗨𝗻𝗮 𝗮𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗺í𝗻𝗶𝗺𝗮 de 2,2 metros en la cocina y el baño y de
2,5 metros para el resto de la superficie
- 𝗟𝗮 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮; eso es, que su estructura sea
sólida
y resistente, y que sus instalaciones no supongan ningún
peligro.
Una vez que el profesional colegiado haya acreditado que la vivienda cumple con los requisitos que acabamos de citar, nos facilitará 𝗲𝗹 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼, 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝗴𝗮𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗰𝗼𝗿𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝗱𝗮, según la comunidad autónoma en la que vivamos, para que quede constancia de que dicho inmueble es habitable.
¿CUÁNTO CUESTA UNA CÉDULA DE HABITABILIDAD?
El precio de la cédula de habitabilidad dependerá de varios factores, como los honorarios del profesional que realice la inspección, la comunidad autónoma en la que se encuentre la vivienda y la antigüedad del inmueble; es decir, si es de nueva construcción, de segunda mano, o muy antiguo.
¿ES POSIBLE COMPRAR UNA VIVIENDA SIN CÉDULA DE HABITABILIDAD?
Sí. 𝗘𝘀 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝘀𝗶𝗻 𝗰é𝗱𝘂𝗹𝗮 𝗱𝗲 𝗵𝗮𝗯𝗶𝘁𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱, pero no es legal y, por lo tanto, hay que evitarlo a toda costa. Sin embargo, sí que en el mercado inmobiliario hay muchas “viviendas” (no pueden considerarse como tales, sin el documento) a la venta que carecen de este certificado.
Como hemos explicado, la cédula de habitabilidad garantiza que el inmueble cumple con los requisitos necesarios para vivir con total seguridad, y bajo los criterios de higiene, salubridad y comodidad. Por lo tanto, 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮𝗿 𝘂𝗻 𝗽𝗶𝘀𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗰𝗲𝗿𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗱𝗼 𝗻𝗼 𝘀ó𝗹𝗼 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗹𝗲𝗴𝗮𝗹, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝗹𝗹𝗲𝘃𝗮𝗿 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝘁𝗶𝗽𝗼. De hecho, es común que los pisos que no tienen el documento no sean considerados aptos para vivir de manera segura, por ello carecen de él.
Además de ser 𝗼𝗯𝗹𝗶𝗴𝗮𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮𝗿 𝗼 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗶𝗹𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗹𝗲𝗴𝗮𝗹, la cédula de habitabilidad es necesaria para poder dar de alta los suministros del inmueble sin los cuales, obviamente, no se puede vivir de manera confortable ni salubre. También es necesario para poder contratar un seguro de hogar o para empadronarse.
Asimismo, y a pesar de que la cédula de habitabilidad no es obligatoria en sí en el momento de solicitar una hipoteca, es muy probable que sin ella no nos la concedan.
Y es que, como hemos comentado, 𝘀𝗶𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼, 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗻𝗼 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘁𝗮𝗹. En este caso, puede que la entidad bancaria nos ofreciera un préstamo hipotecario para un local comercial, pero el importe sería mucho menor y las condiciones menos favorables.
Lo recomendable es, por lo tanto, que antes de firmar un contrato de alquiler o 𝘂𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗿𝗿𝗮𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗮𝘃𝗲𝗻𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗶𝗻𝗺𝘂𝗲𝗯𝗹𝗲, se compruebe que éste dispone de la cédula de habitabilidad al día.