29/05/2025
Hoy leemos una de esas noticias que, sinceramente, preferiríamos no leer:
📉 El stock de viviendas en alquiler de larga duración ha caído más de un 50% desde 2020.
Una cifra que confirma lo que muchos ya intuíamos: esta reducción no se debe a que las viviendas hayan pasado al alquiler turístico o de temporada, sino que, en muchos casos, han salido directamente del mercado.
Se han vendido, o simplemente los propietarios han optado por no alquilarlas.
🔍 ¿El motivo principal? La inseguridad jurídica y la incertidumbre sobre las próximas medidas del Gobierno en materia de vivienda.
Muchos propietarios, ante este contexto, han preferido vender, dejar sus inmuebles vacíos o redirigirlos hacia otros tipos de alquiler.
Desde nuestra experiencia, vemos desde 2020 una clara caída en la rotación de pisos en alquiler tradicional. Esto se debe a que:
✅ Los inquilinos que ya están intentan renovar sus contratos.
✅ Los pocos pisos que salen al mercado se alquilan incluso antes de quedar vacíos.
✅ En caso de publicarse, recibimos centenares de solicitudes, de las que muchas deben descartarse por falta de garantías para los propietarios.
📌 Un ejemplo real: esta semana recibimos 300 solicitudes por un solo piso.
De ellas, analizamos 40 perfiles con documentación completa, de los cuales solo 7 cumplían los criterios mínimos.
Esos 7 lo visitaron, 4 quisieron reservarlo… y finalmente, la propiedad seleccionó a 1.
📉 Son cifras que dan vértigo.
Y lo más preocupante es que actuar para generar más oferta ya llega tarde.
Todo apunta a que nos esperan varios años muy complicados en el mercado del alquiler tradicional.
La escasez de oferta de viviendas en alquiler está suponiendo un gran problema para miles de familias en nuestro país, con precios cada vez más altos. España ha perdido más de 200.000 pisos que se anunciaban en idealista en 2020, pero la demanda sigue exigiendo más casas para vivir. Con datos ...