11/08/2026
La mayoría de los contratos de arrendamiento terminan con una simple entrega de llaves. Sin embargo, ese momento, aparentemente rutinario, es el origen de buena parte de los litigios que llegan a nuestros juzgados.Desperfectos, muebles desaparecidos, electrodomésticos averiados, suministros pendientes, devolución de la fianza o supuestas mejoras realizadas durante la vigencia del contrato suelen convertirse en el centro de las reclamaciones judiciales.
Una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona ofrece una excelente oportunidad para recordar qué precauciones deben adoptar propietarios e inquilinos antes de extinguir un contrato de alquiler. Más que resolver un conflicto concreto, la resolución funciona como una auténtica guía práctica sobre las pruebas que conviene conservar y los errores que pueden hacer fracasar una reclamación.Un conflicto que podría repetirse en miles de viviendas
El litigio nació tras la finalización de un contrato de arrendamiento. El propietario reclamó rentas impagadas, suministros pendientes y una importante indemnización por los desperfectos que, según sostenía, presentaba la vivienda cuando recuperó su posesión. También denunció la desaparición de diversos muebles, electrodomésticos y enseres.
Una resolución de la Audiencia de Barcelona recuerda que en los pleitos de alquiler, quien reclama daños o bienes debe probarlos. Sin un inventario inicial o fotos firmadas, el dueño no puede exigir pago por muebles ausentes ni el inquilino responder por supuestos desperfectos no notificados a tiempo.
📢 Claves del pleito entre casero e inquilino:
✔️Sin inventario: No se pueden reclamar muebles o enseres al dejar la casa si el contrato no detalla qué había al entrar.
✔️Sin fotografías: Falta la prueba visual clave para demostrar el estado inicial o final de la vivienda y sus roturas.
✔️Sin avisar de daños: Ocultar o no reportar averías a su debido tiempo impide atribuir la culpa con claridad a una de las partes.
✔️Carga de la prueba: El juez siempre da la razón a quien aporta documentos sólidos y rechaza pretensiones basadas solo en palabras.