20/11/2025
Ser el matón o la matona de clase, el gracioso, el que tiene más fuerza, te hizo importante en ese momento. ¿Lo recuerdas? Espero que en algún momento sintieses arrepentimiento. Porque algunos a los que dañaste renacen del dolor, se superan y se hacen portadores y defensores de la injusticia, pero muchos de esos niños que las sufrieron, como fruto de un juego cruel, no vivirán para contarlo. No permitas que tus hijos destruyan la vida de otros. Educa en valores de igualdad y respeto. Como profesionales, docentes, madres y padres, jamás permitas la superioridad basada en la discriminación, la humillación y la fuerza. Por una educación no violenta. Cada gesto, cada palabra y cada silencio dejan huella.