20/02/2026
La reciente tensión comercial entre Ecuador y Colombia ha colocado sobre la mesa temas críticos para el comercio exterior: aranceles, seguridad fronteriza y mecanismos de solución de disputas. Sin embargo, la declaración del ministro Jaramillo de que “𝘦𝘭 𝘥𝘪á𝘭𝘰𝘨𝘰 𝘯𝘰 𝘦𝘴𝘵á 𝘳𝘰𝘵𝘰” y que existen conversaciones en curso ofrece una señal positiva para los sectores productivos de ambos países.
Este escenario recalca varios aprendizajes para líderes empresariales y profesionales del comercio:
🔸 𝘓𝘢 𝘥𝘪𝘱𝘭𝘰𝘮𝘢𝘤𝘪𝘢 𝘦𝘤𝘰𝘯ó𝘮𝘪𝘤𝘢 𝘪𝘮𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢 𝘵𝘢𝘯𝘵𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘭𝘢𝘴 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘥𝘢𝘴 𝘢𝘳𝘢𝘯𝘤𝘦𝘭𝘢𝘳𝘪𝘢𝘴.
🔸 𝘓𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘳𝘰𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘢𝘴 𝘯𝘰 𝘴𝘪𝘨𝘯𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘯 𝘳𝘶𝘱𝘵𝘶𝘳𝘢 𝘥𝘦 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴, 𝘴𝘪𝘯𝘰 𝘰𝘱𝘰𝘳𝘵𝘶𝘯𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘦𝘷𝘪𝘴𝘢𝘳 𝘪𝘯𝘴𝘵𝘳𝘶𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘨𝘳𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘳𝘦𝘨𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭.
🔸 𝘓𝘢 𝘢𝘳𝘵𝘪𝘤𝘶𝘭𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘺 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘳𝘤𝘪𝘰 𝘦𝘹𝘵𝘦𝘳𝘪𝘰𝘳 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘳𝘦𝘥𝘦𝘧𝘪𝘯𝘪𝘳 𝘦𝘴𝘵𝘳𝘢𝘵𝘦𝘨𝘪𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘦𝘹𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘦 𝘪𝘮𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘦𝘯 𝘮𝘦𝘳𝘤𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘣𝘪𝘭𝘢𝘵𝘦𝘳𝘢𝘭𝘦𝘴.
En momentos de tensión, mantener la comunicación y utilizar los canales institucionales existentes —como la CAN— es crucial para crear condiciones claras, previsibles y estables para los negocios y las inversiones.
Este episodio debe ser una oportunidad para fortalecer resiliencia empresarial y fomentar colaboraciones público-privadas que construyan un comercio regional más sólido y sustentable.