15/02/2026
En los últimos días he sido objeto de ataques y descalificaciones. Lo expreso con serenidad, pero también con profunda convicción: estoy aquí por una trayectoria construida con trabajo honesto, principios firmes y un profundo compromiso con la justicia y con el Ecuador.
He dedicado mi vida al servicio público y también a la docencia universitaria. En mi labor como jueza he debido adoptar decisiones complejas y enfrentar contextos difíciles, en los que incluso mi seguridad personal y la de mi familia se ha visto en riesgo. Esa es una realidad que asumimos quienes creemos en la justicia y cumplimos nuestro deber sin ceder a presiones.
Por ello, creo firmemente que quienes ejercemos una profesión estamos llamados a actuar con ética y altura, viéndonos como colegas que aportan al fortalecimiento institucional, no desde la descalificación, sino desde el respeto y el reconocimiento del mérito.
Siempre he sostenido que los espacios públicos deben servir para construir, no para destruir; para debatir ideas, no para atacar personas. Las diferencias son legítimas, pero no podemos normalizar la desinformación ni el agravio como formas de participación.
Hoy reafirmo mi compromiso con el país, con la verdad y con el servicio público entendido como una vocación orientada a fortalecer las instituciones y honrar la confianza ciudadana.
Frente a la adversidad, seguiré actuando como siempre lo he hecho: con integridad, con transparencia y con la firme convicción de que el respeto, la ética y el amor por el Ecuador deben prevalecer.
Porque el país que merecemos se construye con valores, con dignidad y con la voluntad de sumar, nunca de dividir, de dañar , de violentar, porque un discurso violento jamás puede ser un discurso de preocupación sino de desestabilización y pone en riesgo a las personas.
Con profundo amor y compromiso
Mercedes ❤️