24/03/2026
El as*****to del periodista Orlando Martínez en 1975 no fue un hecho aislado.
Fue un crimen político que permaneció en la impunidad durante más de dos décadas.
No fue hasta el año 2000 cuando la justicia dominicana enfrentó una de sus pruebas más trascendentales, marcando un antes y un después en la historia judicial del país.
Durante el proceso, salieron a la luz verdades estremecedoras.
La confesión del autor material y los testimonios presentados evidenciaron que no se trató de un acto individual, sino de una operación planificada desde estructuras de poder.
Bajo la dirección judicial correspondiente, el caso reveló la profundidad de un sistema que por años protegió el silencio.
El tribunal finalmente impuso condenas de hasta 30 años de prisión contra los responsables, incluyendo altos mandos militares y otros implicados.
Pero más allá de una sentencia…
fue un acto de memoria, de dignidad y de justicia.
Porque la verdad puede tardar, pero cuando llega…
sacude la historia.