19/11/2025
Goofyto…
Desde que llegaste a nuestras vidas, lo cambiaste todo: nuestro mundo, nuestro rumbo, nuestra rutina y, sobre todo, nuestra forma de ver la vida. Te marchas hoy, y hasta tu último suspiro fuiste valiente, amoroso, fiel y leal. Qué corazón tan puro trajiste a este mundo… y cuánto amor nos dejas sembrado en el alma.
Te vimos llegar tan pequeñito, sin saber cómo hacerte feliz, sin saber qué era bueno o malo para ti. Aprendimos contigo, paso a paso, desde tu comida hasta tu educación, siempre con el deseo en el corazón de darte una vida llena de amor. Desde el primer momento fuiste “el consentido”, el principito de la casa.
Pero con el tiempo entendimos que fuiste tú quien vino a enseñarnos.
Nos mostraste que el amor incondicional es ese que das sin medida, todos los días. Nos enseñaste que lo material no importa, que el odio no tiene espacio, que perdonar es más ligero que cargar con rencor. Nos recordaste lo que Dios dijo: “amar al prójimo”.
Esa fue tu misión espiritual, Goofyto. Una misión tan grande y tan hermosa que no nos conformamos con un solo perrito… y por eso ahora son tres corazones perrunos los que nos acompañan.
En tus ojitos descubrimos el amor más sincero, la lealtad más profunda, la inocencia, la fraternidad… Tu amor es lo más cercano al amor de Dios. Por eso Diosito te creó: para ser luz en nuestras vidas y para guiarnos con tu enseñanza.
Sentimos cómo una estrellita se va apagando.
Vemos cómo poco a poco te despides de nosotros con esa mirada triste, silenciosa, pero siempre llena de amor. Sé que, desde lo más hondo de tu corazón, no quieres vernos llorar, y por eso nos dejas a tus hermanitas, para ayudarnos a llenar este vacío inmenso.
Hoy te despedimos con el corazón estrujado pero muy agradecidos con Diosito y contigo por todo ese tiempo juntos.
Gracias por tu amor. Gracias por tu valentía. Gracias por tu lealtad perfecta.
Gracias por cada aprendizaje, por cada muestra de cariño, por cada lengüetazo, por cada noche compartida en la cama con tu cuerpito hermoso y celestial.
Gracias, gracias, gracias por todo y por tanto, Goofyto.
Te llevamos para siempre en el corazón.
Hasta que Dios y la vida nos vuelvan a reunir.
Te amaremos por siempre nuestro perrito hermoso.
De: tus papis y hermanitas.