22/06/2026
Hoy quiero reconocer la labor de quienes eligieron uno de los caminos más difíciles y menos comprendidos del Derecho: el Derecho Penal.
Ser abogado penalista no es defender delitos; es defender principios. Es alzar la voz cuando todos callan, garantizar derechos cuando otros los niegan y proteger la libertad incluso de quienes han sido juzgados por la opinión pública.
La grandeza de la justicia no se mide por cómo trata a los admirados, sino por las garantías que ofrece a quienes son rechazados por la sociedad. Porque todo ser humano merece un debido proceso, una defensa técnica y el respeto de sus derechos fundamentales.
A quienes ejercen esta profesión con valentía, ética y convicción, gracias por recordar que la justicia no puede existir sin defensa y que la libertad es un derecho que merece ser protegido para todos.
¡Feliz Día del Abogado!
Es un homenaje especial a quienes entienden que defender derechos no siempre es popular, pero siempre es necesario.