ABOGADOS-RODRIGUEZ-JARABA & ASOCIADOS

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RODRÍGUEZ-JARABA & ASOCIADOS, es una firma de abogados, especializada en la prestación de Servicios Jurídicos Profesionales en las áreas de DERECHO EMPRESARIAL, SOCIETARIO, COMERCIAL, FINANCIERO, CONTRATACION INTERNACIONAL, PROPIEDAD INTELECTUAL, DERECHO DE LA COMPETENCIA Y DE REGIMEN DE INSOLVENCIA EMPRESARIAL. Nuestra práctica profesional se fundamenta en el Análisis Previo de Consecuencias y en el Estudio Detallado de Costos de Transacción.

27/10/2024

Santos, y “El Burlador de Sevilla y convidado de piedra”
Rafael Rodriguez-Jaraba

Esta columna no es un plagio de la famosa obra del teatro español "El Burlador de Sevilla y convidado de piedra", polémicamente atribuida su autoría a Tirso de Molina, la que narra la historia de don Juan, gran seductor y libertino que encanta, hechiza y burla a ingenuas e incautas damas y doncellas, pero al final, quedan al descubierto sus patrañas, artimañas y engaños.

No, esta columna es una ayuda de memoria de la seductora y vil perfidia de Juan Manuel Santos “El Burlador de la Democracia Colombiana y de los convidados de piedra”, quienes pronto advertimos su traición y engaño, las que no hemos olvidado y explican, la descomposición institucional que hoy padece Colombia.

Juan Manuel Santos "El Burlador", ilusionó a Colombia con una paz justa, posible y definitiva, pero lo único que logró, fue traicionar a sus electores, violentar el orden constitucional, debilitar las instituciones y, premiar y gratificar a un puñado de viejos criminales, fatigados y cebados de delinquir, quienes lograron hacer de la paz un pasaporte a la más cínica y desvergonzada impunidad.

Santos malogró un mandato abrumador que recibió sin merecerlo de su antecesor, y engañó a millones de colombianos que, reconciliados con la institucionalización del país y la fe en el gobernante, votamos por la consolidación de la seguridad democrática, la cohesión social y la confianza inversionista.

Santos lo tuvo todo para reafirmar el rumbo democrático de la nación y fortalecer sus instituciones republicanas, pero su carencia de una visión prospectiva de Estado y de políticas coherentes para enfrentar los grandes problemas nacionales hicieron que, luego de seis años de culminado su gobierno, no se pueda mostrar resultado distinto, al de haber obtenido un espurio Premio Nobel de Paz a costa de halagar a la comunidad internacional, barnizar su imagen con el uso indelicado del erario, fletar corifeos internacionales, y neutralizar a medios y periodistas venales, mediante la asignación de millonaria pauta publicitaria estatal.

No hay duda que su mañosa estrategia, propia de un político utilitarista y no de un estadista inspirado en principios, valores y convicciones, lo llevaron a usar la paz como aglutinante de una sociedad hastiada de la violencia, obteniendo buenos réditos mediáticos, los que, para su infortunio, hoy se desvanecen ante el realismo de la cruda violencia que ahoga la esperanza y demuestra que, el narcoterrorismo no estaba, ni está dispuesto a someterse al Estado de Derecho y sí, a seguir exigiendo jugosas e inaceptables prebendas, y a perpetuar su criminal imperio cocalero.

Los bandazos y contradicciones de Santos, su vanidad extrema, la superficialidad de sus ideas, la dificultad extrema para transmitir su cambiante pensamiento, su personalidad sinuosa, ondulante y desleal, y su amor desmedido por los anuncios más que por los hechos, minaron y desmoronaron la confianza popular, y provocaron el repudio y condena que hoy experimenta la inmensa mayoría de los colombianos por su gobierno.

Y es que luego de seis años de concluido de su gobierno, Santos no puede mostrar una sola reforma que haya modificado la inercia social y económica de la nación.

Así lo demuestran sus perversas y bien fracasadas reformas a la Educación y la Justicia, así como la anarquía causada con sus regresivas Reformas Tributarias, que aumentaron el déficit fiscal, acrecentaron el desempleo, contrajeron la economía, ahuyentaron la inversión extranjera, premiaron los abusos del sistema financiero, y fomentaron la elusión y la evasión fiscal.

No siendo poco, El Burlador cínicamente ignoró el resultado del Plebiscito, el que demostró que la nación no quería ni quiere que se premie el crimen, se gratifique la fechoría, se violente el orden constitucional, se legitime la ilegalidad, se entronice la impunidad, los criminales legislen y gobiernen, y Colombia se convierta en otra narcocracia, como las de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

El triunfo del NO, que burló Santos, fue el triunfo de la razón y el derecho sobre la violencia y la impunidad, así como rotunda condena al crimen y, lo más importante, mandato imperativo para que el Gobierno rectificara el Acuerdo con las Farc, de manera que no fuera un acuerdo entre iguales, sino instrumento para regular el sometimiento de una banda criminal.

Pero Santos desconoció el querer mayoritario de los colombianos y, con el beneplácito de una Corte Constitucional politizada y de un Congreso postrado y edulcorado, violentó el orden constitucional, y traicionó la vocación y la tradición republicana de la nación.

Una cosa es buscar la paz y otra bien distinta es perdonar premiar y gratificar crímenes, y, además, convertir en legisladores a unos maleantes ignorantes, voraces e insaciables que solo querían una vejez sosegada y tranquila llena de privilegios, honores y holgura económica.

Repugna ver hoy tanta impunidad y que los más viles e infames delitos de lesa humanidad, hayan sido premiados con los restos de una hacienda pública expoliada por el gasto suntuario de un gobernante mesiánico, indecoroso e irresponsable, que solo consiguió lo que compró con los impuestos de los colombianos.

Causa indignación recordar la perorata de Santos y sus corifeos, entre ellos, Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo, Roy Barreras y el cuestionado General Naranjo, cuando afirmaban que, en el proceso de paz no habría impunidad y que lo negociado no contravenía el Estatuto de Roma. Lo ocurrido demuestra todo lo contrario; la impunidad del mal llamado Proceso de Paz es desvergonzada, proverbial y constituye un desafío a la racionalidad y un insulto a la decencia nacional.

Lo ocurrido no se debe olvidar, y menos ante el desgobierno de Gustavo Petro que padecemos, máxime, si en algo menos de dos años, tendremos que definir nuestro futuro entre dos opciones: reconstruir la democracia y rectificar el camino para vivificarla, o entregarnos a la voluntad de un puñado de criminales sin ideas ni ideales, que secuestraron a un remedo de gobierno y tomaron como rehén a un presidente desleal y pusilánime, carente de dignidad y respaldo popular, cuyo perverso legado fue lo que permitió que Petro y su banda llegaran al poder.

Pero igual a como sucede al final de la famosa obra del teatro español “El Burlador de Sevilla y convidado de piedra”, Santos solo ha obtenido rechazo por engañar y burlar con su modelo de “Paz con Impunidad”, a ilusos, ingenuos e incautos, y por haber hecho de la voluntad mayoritaria de la nación, una convidada de piedra que al final despertó.

Con no poca razón, la historia recordará a Santos como insuperable traidor e indelicado dilapidador, como gestor de la mayor impunidad de la que se tenga noticia y como el gran seductor y depredador de la confianza pública, pero al final, descubierto, rechazado, repudiado y condenado por sus patrañas y engaños.

Que nadie se dude que, el responsable de la tragedia que hoy afronta la nación a manos del remedo de presidente que la desgobierna, es Juan Manuel Santos, “El Burlador de la Democracia Colombiana”.

© 2024. Todos los Derechos Reservados.
*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado Esp. Mag. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Litigante. Conjuez. Árbitro Nacional e Internacional en Derecho. Catedrático Universitario. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

Maria Fernanda Cabal:Íntegra, preparada, capaz y valerosa; representa firmeza, luz y esperanza para Colombia. Nadie como...
06/09/2024

Maria Fernanda Cabal:
Íntegra, preparada, capaz y valerosa; representa firmeza, luz y esperanza para Colombia. Nadie como ella, ha enfrentado y confrontado a Petro y su remedo de gobierno.

Sería un gesto de reconocimiento, nobleza y grandeza, que los demás aspirantes del CD adhirieran a ella, y se evitaran diferencias entre ellos, y fracturas dentro del partido.

NUEVO ASEDIO A LAS ALTAS CORTES PROMOVIDO POR EL GOBIERNORafael Rodríguez-JarabaDe nuevo el Gobierno intenta asediar a l...
18/08/2024

NUEVO ASEDIO A LAS ALTAS CORTES PROMOVIDO POR EL GOBIERNO
Rafael Rodríguez-Jaraba

De nuevo el Gobierno intenta asediar a las altas cortes; esta vez, a la Corte Constitucional, para que la decisión que adopte esta corporación frente al cúmulo de demandas por inconstitucionalidad instauradas contra la ley que aprobó la Reforma Pensional, favorezca sus engañosos intereses populistas, sin importar que se haga a consta de vulnerar el ordenamiento legal.

Esta nueva incitación al asedio que podría devenir en asonada, la está promoviendo el señor Gustavo Bolívar, quien faltando a la cordura, violentando el ordenamiento legal y desafiando el estatuto penal, ha hecho una convocatoria a las personas de la tercera edad, para que concurran a una manifestación en “defensa” de la Reforma Pensional, la que, como es bien sabido y está plenamente demostrado, fue aprobada por el Congreso de manera irregular, y sancionada por Petro a sabiendas de sus vicios ostensibles e insanables, tanto de trámite, como de unidad de materia.

Al parecer, el llamado del señor Bolívar a los adultos mayores, responde al reciente fallo proferido por la Corte Constitucional que declaró inexequible el proyecto de ley estatutaria que pretendía modificar el Código Electoral por vicios similares a los que tuvo en su trámite la Reforma Pensional.

Pero es que, además de los vicios de forma y de fondo en el trámite de la Reforma Pensional, los yerros legales, y los despropósitos y desvaríos jurídicos que exhibe su contenido, son garrafales y de suyo, ameritan su declaratoria de inconstitucionalidad, así como una seria exhortación al Congreso de la República para que cumpla a cabalidad con sus deberes constitucionales.

La nueva intentona de asedio a las Cortes promovido por el señor Bolívar, principal corifeo de Petro, busca valerse de los que él llama “viejos y viejas de Colombia”, para que sean ellos, los que defiendan la reforma ante la Corte Constitucional, como si durante el trámite de una acción de inconstitucional, las manifestaciones, las marchas y las concentraciones fueran procedentes y tuvieran algún valor procesal, o que, para que los adultos mayores sigan recibiendo ayuda del programa Colombia Mayor creado durante el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se necesitara la aprobación de la reforma.

Si bien es ampliamente reconocida la oscura y ocurrente imaginación pornográfica del señor Bolívar, su ignorancia en materia constitucional, institucional y administrativa es proverbial e insuperable, y de ello ha dado y sigue dando diaria evidencia.

No se entiende como una persona con tantas limitaciones y carente de formación y experiencia, pueda ostentar tan alto cargo y ser depositario de tan delicadas responsabilidades. Para infortunio de la nación, el señor Bolívar no es el único ejemplo de incompetencia, incapacidad y desvergonzado cinismo en el actual gobierno.

El señor Bolívar debería tener en cuenta que, ejercer violencia contra los servidores públicos para que ejecuten u omitan algún acto propio de su cargo o realizar uno contrario a sus deberes oficiales, es penado con prisión.

También debe tener en cuenta -si es que participa en la manifestación- que, los que en forma tumultuaria exijan violentamente de la autoridad la ejecución u omisión de algún acto propio de sus funciones, incurrirán en prisión.

La nación no debe olvidar que, durante el lánguido acto de sanción de la ley de Reforma Pensional en la Plaza de Bolívar, Gustavo Petro sugirió una movilización en defensa de la reforma, y de manera imprudente y por demás indebida y ofensiva dijo, “No hay que dejar perderla. Por eso, le solicito a la justicia, desde aquí, que la mire desde los ojos, no del dólar, sino del amor”, como si la justicia actuara movida por intereses económicos o afectivos, y no con fundamento en normas legales.

Es lamentable que un gobernante y sus obsecuentes seguidores, intenten deliberadamente influir en las decisiones de la rama judicial, y peor aún, que las descalifiquen y desacaten sin no encajan con sus doctrinas y prédicas.

Razón tiene el presidente del honorable Consejo de Estado cuando denuncia el incumplimiento de muchas decisiones judiciales por parte del Gobierno, lo que además de constituir un acto violatorio de la ley, causa congestión y hacinamiento judicial, por tenerse que interponer procesos ejecutivos contra el Gobierno, para que se vea conminado a cumplir los fallos proferidos.

Que nadie olvide que, la grave situación financiera que padecen en la actualidad las Empresas Prestadoras del Servicio de Salud (EPS), es resultado del prolongado desacato del Gobierno de una decisión de la Corte Constitucional.

EN SALA DE ESPERA No. 1: Que el honorable Consejo Nacional Electoral cumpla con su deber; bien sea para disipar el manto de duda que se cierne sobre la legitimidad de la elección e investidura de Petro, o bien, para que se pruebe que su campaña sobrepasó la suma autorizada por la ley, y, de ser así, la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes con base en esa demostración contable, ahora sí, y de inmediato, presente ante el Senado una acusación formal contra Petro por indignidad, derivada de la violación probada de la ley, y así, se dé cumplimiento a lo establecido en los artículos 109, 174 y 175 de la Constitución Nacional; en el artículo 21 de la Ley 996 de 2005 contentiva del Reglamento de la Elección del Presidente de la República, y; en la Sentencia C-1153 de 2005 de la Corte Constitucional mediante la cual precisó: “La pérdida de la investidura presidencial procede por ostensible y gravísima violación del régimen de financiación de campaña.”

EN SALA DE ESPERA No. 2: Que la Corte Penal Internacional emita orden de arresto contra Nicolás Maduro, y que el pueblo venezolano recupere su libertad y democracia.

© 2024. Todos los Derechos Reservados.
*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado Esp. Mag. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Litigante. Conjuez. Árbitro Nacional e Internacional. Catedrático Universitario. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

PELIGROSAS NVERSIONES FORZOSAS.Rafael Rodríguez-Jaraba*Ahora, y de nuevo, Petro, sin el menor asomo de cordura y haciend...
13/08/2024

PELIGROSAS NVERSIONES FORZOSAS.
Rafael Rodríguez-Jaraba*

Ahora, y de nuevo, Petro, sin el menor asomo de cordura y haciendo gala de su ocurrente torpeza y dislocada imaginación, propone que, los recursos que capten los establecimiento de crédito y que estén destinados a atender las llamadas inversiones forzosas que estas instituciones financieras deben hacer, sean entregados al Gobierno para que los administre y los coloque mediante créditos en el mercado de acuerdo a su criterio, teniendo como respaldo las arcas del Estado, es decir, el dinero de los colombianos.

Contrario a lo que cualquier ciudadano incauto pudiera imaginar, lo propuesto por Petro, antes que novedoso, asertivo y propositivo, es peligroso y regresivo, por revivir viejas y fracasadas experiencias bajo el mismo esquema, como fueron la del IFI, la FEN, el Banco Cafetero y la Caja Agraria, en las que la pésima administración de los recursos, precipitó la insolvencia y liquidación de estas instituciones financieras, y con ello, se conminó a todos los colombianos a que termináramos asumiendo y pagando sus multimillonarias pérdidas.

Pero más allá, de la obtusa y anacrónica ocurrencia de Petro, lo que en realidad preocupa, es la manera como veladamente amenaza a la banca con una eventual estatización, la que empezaría con su suplantación, al ser el Gobierno quien fije el criterio selectivo para asignar los créditos, e inclusive, Petro asevera que, de no aprobarle el Congreso el paquete de proyectos contentivos de estos desvaríos, “hay otros caminos”, sin explicar cuáles son, lo que constituye una nueva intimidación tácita al Congreso y la nación.

Es evidente que Petro nada sabe ni entiende de Economía y menos de Finanzas, y que su empirismo anacrónico lo induce a seguir creyendo en el fracasado modelo de Economía Central Planificada, propio de los regímenes socialistas y comunistas, y tan solo bueno para causar desengaño, frustración y pobreza.

Ojalá que los que aún creen en Petro, e inclusive, se atreven a defenderlo, recapaciten y se sumen a la inmensa mayoría de colombianos que pedimos su dimisión, dada la incapacidad y perversidad de su parodia de gobierno.

© 2024. Todos los Derechos Reservados.
*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado Esp. Mg. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Litigante. Conjuez. Árbitro Nacional e Internacional. Profesor de Derecho Financiero. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

VERGUENZA MUNDIALCínico y devergonzado fraude perpetrado por la NarcoDictadura de Nicolás Maduro y sus secuaces. El mund...
29/07/2024

VERGUENZA MUNDIAL
Cínico y devergonzado fraude perpetrado por la NarcoDictadura de Nicolás Maduro y sus secuaces. El mundo libre y democrático debe condenar este excecrable delito, y la oposición y los ciudadanos venezolanos deben rechazarlo y exigir el reconteo de votos
Qué asco.

11/07/2024

LUZ EN LA OSCURIDAD.
Rafael Rodríguez-Jaraba.

Gracias, mil gracias a la Selección Colombia. Gracias por traernos luz; gracias por vivificar la esperanza; y, gracias por reagruparnos en torno a la nacionalidad, en medio de la penumbra que se cierne sobre Colombia.

Ojalá que los Colombianos siempre estuviéramos unidos, no solo en la alegría o el duelo, y avanzáramos juntos en la construcción de una patria mejor; lograrlo, es cuestión de decisión.

Ojalá que el ejemplo prodigado por la Selección, nos inspire a construir una unidad nacional fuerte, pluralista y solidaria, que nos integre en una fraternidad inquebrantable, no solo en momentos de triunfos y derrotas. Ser colombiano debería ser la vivencia permanente de un ideario común de valores que aún no hemos construido.

La Selección demostró que todo es posible, salvo, lo que no se anhela e intenta, y que la disciplina puede más que la suerte y la misma inteligencia, pues con ella se consiguen éstas.

Ahora debemos esperar a Argentina, y esta vez, con la mayor convicción, ilusión y confianza.

Sea cual sea el resultado ante Argentina, quedará en la memoria colectiva, el magnífico desempeño de la Selección, y ojalá que la final, no vaya a resultar como la final del Mundial de 1978, el que "ganó" Argentina de manera tramposa, así como otros torneos.

Gracias al profesor Lorenzo, al cuerpo técnico y en especial a los jugadores que lo han entregado todo.

Colofón.
Deplorable la conducta del uruguayo Luis Suárez al final del partido, quien, como siempre, reedito su conducta desleal, violenta, provocadora y de mal perdedor.

POSESIÓN DE DOS NUEVOS ACADÉMICOS.En claustro formal celebrado en el Club Colombia, tomaron posesión dos nuevos miembros...
20/06/2024

POSESIÓN DE DOS NUEVOS ACADÉMICOS.
En claustro formal celebrado en el Club Colombia, tomaron posesión dos nuevos miembros residentes en Cali, de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, Máximo Foro Jurídico de la Nación y Órgano Consultivo del Estado Colombiano. Se trata de la doctora Ana Julieta Arguelles Daraviña, Presidente de la Sala Penal del Honorable Tribunal Superior de Cali y de la doctora Raquel Ceballos Molano, Decana de la Facultad de Derecho de la Universidad del Valle. Bienvenidas.

02/06/2024

LOS FALSARIOS LIBRETISTAS DE PETRO
Rafael Rodríguez-Jaraba

En las democracias, hay aparente similitud entre el derecho y la política; pero en ellas, el derecho regula el ejercicio de la política, más la política no dispone de capacidad para regular el derecho, salvo, cuando la política articula los mecanismos normativos para reformar el derecho, bajo la condición de observar, acatar y cumplir los procedimientos consagrados en las Constituciones y las leyes. Contrario sucede en los regímenes totalitarios, en especial, los comunistas, donde el derecho lo impone la política del dictador. Hoy, léase Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Nada más peligroso para las democracias, que las decisiones políticas de los gobernantes puedan modificar las normas del derecho y, por ende, la Constitución y las leyes, de manera que, lo que en ellas se prescribe, se pueda acomodar a sus voluntades y conveniencias.

Igual de nocivo resultaría, que el lector de un precepto legal o de un texto político, dispusiera de facultad para interpretarlo y darle un significado de acuerdo a su interés, provecho o creencia, pudiendo inclusive, restringir, extender, alterar o modificar su contenido y alcance.

Esto último, es lo que ha intentado hacer el señor Álvaro Leyva en contubernio con el controvertido ex fiscal Eduardo Montealegre, al cometer una aventurada interpretación extensiva del espurio Acuerdo de La Habana, alegando que en él, se incorporó la obligación de convocar a una asamblea nacional constituyente, desconociendo así, los más elementales principios de derecho, en cuanto a la debida interpretación que debe hacerse de un precepto legal, un texto político o un documento contractual, para tratar de darle a un párrafo de ese perverso acuerdo, una significación jurídica que no tiene.

Además de no figurar en ningún aparte del farragoso texto del acuerdo, la expresión “Asamblea Nacional Constituyente”, y, de despreciar la semántica de las palabras al atribuirles un sentido que no tienen, el señor Álvaro Leyva olvida que, mediante Sentencia C-171 de 2017, la Corte Constitucional se declaró inhibida para fallar una disparatada y enrevesada demanda interpuesta por el señor Eduardo Montealegre, en la que absurdamente pretendió que se declarara la constitucionalidad de una expresión del perverso Acuerdo de la Habana, a lo que la Corte sustentó su inhibición aduciendo “ineptitud sustantiva de la demanda, como por carecer de competencia”, habida cuenta, que, lo que se demandaba, además de improcedente, no reunía los requisitos y era carente de fundamentos.

Pero a pesar de esa inhibición, lo importante de ese fallo, fue que, en él, la Corte se refirió a la posición que adoptó en la Sentencia C-379 de 2016, en la que se pronunció sobre la ley estatutaria que reguló el mal llamado “Plebiscito Especial para la Paz”, y, en la que de forma clara e inequívoca precisó: “los acuerdos que se celebren en desarrollo de un proceso de paz son de naturaleza política”.

Para no dejar margen a la duda, sobre el carácter político del Acuerdo que sometió el Estado colombiano a la Narco-Farc y no las Narco-Farc al Estado, vale la pena recordar lo que la Corte Constitucional también precisó, y que corrobora la supremacía de la Constitución y de los procedimientos legales que se deben observar, para instrumentar ese acuerdo de haber sido aprobado en el plebiscito, hecho que no sucedió y Santos ignoró:

“Con todo, el carácter político de la refrendación popular, no es incompatible con que el mismo pueda ser implementado a través de modificaciones constitucionales y legales, estas sí de carácter normativo y que dependerán del cumplimiento de los procedimientos previstos para el efecto por la Constitución, así como de la preservación de la independencia y autonomía de las ramas del poder público diferentes al Ejecutivo. La refrendación mediante plebiscito, entonces, legitima democráticamente la decisión de política pública del Gobierno, pero no incorpora por sí misma, de manera autónoma y automática, ninguna norma al ordenamiento constitucional o legal.”

No siendo poco lo anterior, la Corte Constitucional mediante Sentencia C-630 de 2017, de nuevo ratificó el carácter estrictamente político de los acuerdos que se celebraran en desarrollo del seudo proceso de paz promovido por Santos, el que burlo la voluntad mayoritaria de la nación, entronizó la más cínica y desvergonzada impunidad, y, como está probado, el que solo ha servido para promover y aumentar la delincuencia, premiar la criminalidad, gratificar la villanía y convertir los campos de Colombia en frondoso vergel de cultivos de coca y en cadena interminable de cocinas de narcóticos.

En vano, y mediante la audacia y temeridad de Álvaro Leyva, y la verbosidad mendaz de Eduardo Montealegre -dueto de falsarios libretistas-, el gobierno intenta distraer la atención de la nación, para así solapar su incapacidad, disimular su descomposición, tapar su corrupción, y ocultar su torpe y desorientada administración, la que cada día que transcurre, aumenta su desaprobación.

La nación hoy solo tiene dos caminos; defender la democracia y el Estado de Derecho, o permitir que Petro la siga convirtiendo en una narco-dictadura violenta y comunista.

COLOFÓN. Ojalá que en el mes de junio que comienza, el Honorable Consejo Nacional Electoral se pronuncie, bien sea, para disipar el manto de duda que se cierne sobre la legitimidad de la elección e investidura de Petro, o bien, para demostrar que su campaña sobrepasó la suma autorizada por la ley, y, de ser así, la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes, ahora sí y de inmediato, con base en esa demostración contable, no tendrá alternativa distinta a la de presentar ante el Senado una acusación formal por indignidad, derivada de la violación probada de la ley, de la que, esta vez, Petro no podrá salir indemne.

Lo que no conviene, es que el Consejo Nacional Electoral siga dilatando su pronunciamiento sobre estas presuntas violaciones, máxime, disponiendo de plenas facultades y atribuciones legales para avocar e instruir la investigación, así como por la existencia de un cúmulo de pruebas que los mismos familiares de Petro y los medios de comunicación han develado y aportado, y la nación entera conoce.

Por la continuidad de la democracia y en cumplimiento de sus obligaciones constitucionales, los Honorables Magistrados del Consejo Nacional Electoral no deben dilatar más su pronunciamiento.

© 2024. Todos los Derechos Reservados.
*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado Esp. Mg. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Litigante. Conjuez. Árbitro Nacional e Internacional. Catedrático Universitario. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

CÍNICO, DESCARADO Y DESVERGONZADO.Petro, además de mentiroso e incapaz, es cínico, descarado y desvergonzado. Cómo Colom...
08/05/2024

CÍNICO, DESCARADO Y DESVERGONZADO.
Petro, además de mentiroso e incapaz, es cínico, descarado y desvergonzado. Cómo Colombia pudo elegir a semajante rufian.
Qué espera el Consejo Nacional Electoral para pronunciarse y acabar de manera constitucional, pronta y definitiva con esta tragedia diaria. Petro deshonra la patria y pruduce asco.

19/04/2024

Marchar en defensa de la Democracia, el Estado de Derecho y las Instituciones Republicanas
Rafael Rodríguez-Jaraba*

Con profunda convicción cívica, jurídica y académica, el domingo 21 de abril, marcharé en demostración de rechazo, repudio y condena a la grave situación de inseguridad, violencia, corrupción, inestabilidad legal, inseguridad jurídica, irrespeto a la justicia, amenaza a la libertad de prensa y, de recesión económica que nos embarga.

La crisis que afrontamos no es cíclica ni incidental, ha sido promovida, provocada y creada por un gobierno presidido por un sujeto perturbado, torpe e inepto, cegado por el odio, el resentimiento y la venganza, y, empecinado en destruir la democracia, la misma democracia que le perdonó todas sus fechorías, en la que fue elegido y, a la que ahora pretende destruir.

De nuevo Colombia marchará de manera cívica, pacífica y ordenada, en defensa de su Democracia, del Estado de Derecho y de las Instituciones Republicanas, así como para evitar que se convierta en la Narco Dictadura Comunista que Petro desea.

No es tiempo de abdicar, es tiempo de marchar en señal de rechazo a Petro, y de repudio a sus reformas que pretenden indultar criminales; premiar delincuentes; dilapidar las finanzas públicas; burocratizar el sistema de salud; destruir empresas y empleos; expropiar los ahorros de los colombianos; arruinar la economía; agudizar la pobreza; silenciar a la prensa; acabar el Estado de Derecho; y, hacer de los campos de Colombia un vergel de coca y una cadena interminable de factorías de narcóticos.

Las ocurrencias de Petro, además de obtusas y disparatadas, son perversas, y solo logran que, la poca credibilidad que le queda, día a día se diluya. Son muchos los colombianos desinformados, incautos e ingenuos que votaron por él, que hoy se sienten desengañados ante tanta maledicencia, indelicadeza, falacia y mentira. Es claro que Petro no tiene rumbo y permanece a la deriva en un mar de alucinaciones y desvaríos que él mismo ha creado.

Petro no ha entendido, y al parecer es poco probable que entienda, que ya no es candidato, que ahora es presidente y que ya no le sirve su discurso mesiánico, ofensivo e incendiario con que embaucó a muchos colombianos. En menos de 2 años de gobierno y, de nuevo, Petro ha probado su absoluta incapacidad para gobernar, ha dado evidencia del revanchismo que lo domina, y, peor aún, claras señales de quererse perpetuar en el poder.

Los bandazos de su remedo de gobierno sobrecogen, pero no sorprenden; tan solo basta advertir como sus mismos ministros lo contradicen y ponen en evidencia su torpeza y miopía. Su carácter precipitado, obcecado y autoritario no le permite tener la serenidad, prudencia y ponderación, condiciones infaltables en todo buen gobernante. Sus descargas épicas y sus desahogos irreflexivos han hecho que pierda su autoridad y que ya no se le tenga el menor asomo de respeto.

Su desencuentro con los gremios de la producción, es abierto y profundo, y sus desavenencias económicas con sus directivas, insalvables. Y es que Petro no suma, Petro resta, y sigue creyendo que, para discrepar hay que maltratar, para controvertir hay que ofender, para protestar hay que destruir y para marchar hay que vandalizar.

Al parecer, Petro no ha logrado vencer al subversivo que lo habita y domina, lo que le impide tener el menor gesto de sensatez, nobleza, grandeza y gallardía. Petro es un vengador incendiario represado.

Al parecer, Petro terminará perdido en su propio laberinto y repudiado por sus electores y propios corifeos. No son pocos los ciudadanos que desisten de asistir a eventos en que Petro interviene, por dar por descontada su prédica insulsa, dislocada, predecible y previsible de culpar a otros de su incompetencia, así como para evitar escuchar sus faraónicos anuncios llenos de quimeras y utopías.

En materia política, y a pesar de sus prebendas burocráticas, cada vez se le ve más solo y distanciado de las bancadas del Congreso que al inicio de su mandato lo apoyaron, las que, deshonrando sus deberes y obligaciones, antepusieron a la integridad la conveniencia, a la pulcritud la componenda y a la coherencia la desinteligencia.

Si bien es cierto que, algo más del 20% de los miembros del Congreso aún son obsecuentes a Petro y que en su mayoría votarían obedientemente sus retardatarias y destructivas propuestas, es muy probable, que las otras bancadas que conforman la coalición de gobierno no las apoyen por reñir con los postulados de sus partidos o movimientos, por ser contrarias al querer de sus electores, por desconocer la voluntad mayoritaria de la nación y por comprometer la vigencia del Estado de Derecho.

Dadas las circunstancias actuales y ante el clamor nacional para que el Gobierno retire sus arrevesadas reformas, y las nulas posibilidades que lo haga, es necesario que los Congresistas que conforman la bancada de gobierno reflexionen, y con fundamento en la grave situación que afronta el país, desistan de apoyarlas, las que, como bien está probado, son anacrónicas, aniquilarían el sistema de salud, destruirían empresas y empleos y, expropiarían el ahorro privado de los colombianos.

Por tanto, no se entendería que los partidos Conservador, Liberal, Coalición Verde y Centro Esperanza, Cambio Radical, de la U y Mira, apoyaran semejantes esperpentos y se convirtieran en autores materiales de tamaños despropósitos y con ello, en mandaderos o peones de un gobierno sin norte que ha revertido todos los indicadores económicos y comprometido la estabilidad legal, la seguridad jurídica y la sostenibilidad económica de la nación.

Los miembros del Congreso no deben olvidar, que no fue Petro quien los eligió; que quienes los eligieron fueron sus electores y que es a ellos a quienes se deben y representan, y que, en consecuencia, deben actuar consultando el bien común y no los intereses totalitarios del Gobierno.

Por esto, y por mucho más, el próximo miércoles 6 de marzo, Colombia marchará de manera cívica, pacífica y ordenada contra Petro, y en señal de repudio a su desgobierno y a sus reformas que pretenden empoderar criminales, premiar delincuentes, arruinar la economía y socavar el Estado de Derecho.

Las Fuerzas Armadas y la Policía, tienen la obligación de proteger a todos los ciudadanos que marchen, y de repeler y neutralizar a quienes por vías de hecho pretendan impedirlo. Es previsible que muchos ciudadanos no marcharán por temor a Petro y a su horda vandálica, pero manifestarán su descontento izando la bandera nacional en sus residencias. La nación dirá por todos los medios ¡NO MÁS PETRO!

Nunca antes como ahora, la continuidad de la democracia se había visto tan comprometida, por eso todos debemos marchar y protestar sin distingos sociales, raciales, económicos, políticos o ideológicos.

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*Rafael Rodríguez-Jaraba. Abogado Esp. Mg. Consultor Jurídico. Asesor Corporativo. Litigante. Conjuez. Árbitro Nacional e Internacional. Catedrático Universitario. Miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

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