09/09/2026
¿Vieron la tendencia de preguntarle a la IA cómo nos veríamos en los años 80?
Pues yo decidí no sumarme. Y no porque esté en contra de la inteligencia artificial. Me parece una herramienta extraordinaria y creo que apenas estamos empezando a descubrir todo lo que puede transformar.
Pero también creo que tenemos que empezar a hablar de algo que normalmente no vemos: el costo ambiental de lo digital.
Generar una imagen requiere capacidad de procesamiento, electricidad, servidores y sistemas de refrigeración.
Un estudio encontró un consumo promedio de aproximadamente 2,9 Wh de electricidad por imagen en los modelos analizados.
Y una estimación publicada en 2026 calculó una huella hídrica de aproximadamente 28,6 ml por imagen estándar, bajo determinados supuestos.
Puede parecer poco.
Pero si llevamos esa cifra a 1 millón de imágenes, estamos hablando de aproximadamente 28.600 litros de agua.
Y aquí está el punto que más me interesa:
No es una imagen. -----Es la escala.
No se trata de decir que una tendencia de Instagram va a acabar con el planeta. Se trata de preguntarnos qué ocurre cuando millones de personas generamos millones de imágenes simplemente porque están de moda.
Además, la huella hídrica de la IA no proviene únicamente de la refrigeración de los centros de datos. También intervienen la generación de electricidad y la fabricación de la infraestructura tecnológica.
Como abogada, creo que esta conversación también nos corresponde.
En Colombia, el artículo 79 de la Constitución reconoce el derecho a g***r de un ambiente sano.
Por eso, para mí, la discusión no es:
¿IA sí o IA no?
Es:
¿Cómo queremos utilizarla?
La tecnología puede avanzar y, al mismo tiempo, podemos exigirnos mayor responsabilidad sobre sus consecuencias.
Porque una tendencia puede durar 24 horas.
Lo que utilizamos para producirla no desaparece cuando la borramos.
¿Tú te sumaste a la tendencia de los años 80? ¿Te habías preguntado qué hay detrás de una imagen generada por IA? 👇