25/11/2020
Qué le debemos a la filosofía
★ La filosofía es el “Gran Laboratorio de las Ideas”. Estas lo cincelan todo y nos hacen ser como somos, al forjar nuestro carácter. Algunas veces lo hacen con una enorme rapidez. Tal es el caso de la Revolución Francesa, que no habría tenido lugar sin la Enciclopedia de Diderot o los escritos de Rousseau.
Los grandes cambios políticos y sociales obedecen a ciertas ideas previamente alumbradas en gabinetes o paseos filosóficos.
● La filosofía en nuestra vida
En otras ocasiones, la relación causal entre nuestra cotidianeidad y las ideas que la van modelando no es tan obvia ni evidente, sino mucho más alambicada. Pero eso no disminuye su acendrada eficacia. Los rieles de nuestro pensar y sentir van quedando trazados mediante nociones filosóficas, aunque ni siquiera lo advirtamos.
Hay otros periodos históricos en los que andamos más descarrilados, como sería el caso del presente. En momentos así a la filosofía se le rinde un culto muy superficial. Más bien parece que la despreciemos, cual si fuese algo absolutamente inútil, al no cotizar en bolsa ni rendir beneficios económicos. Pero la filosofía es, lisa y llanamente, inevitable.
● Cualquiera puede ser filósofo
La Ilustración, en cambio, fue una época propicia para la filosofía. El Siglo de las Luces lleva ese nombre por los philosophes galos, la Escuela escocesa y un filósofo prusiano de Königsberg que abandera el estandarte ilustrado.
Kant nos habla de servirnos del propio entendimiento para someterlo todo a una crítica racional. Hay que vencer la tentación de no pensar por cuenta propia y dejar que otros asuman esa tarea. ¡Es tan cómodo tener un tutor que nos guíe! Siempre daremos con alguien muy bien dispuesto a pensar por nosotros.
● A la filosofía todo le interesa
El espectro temático de la filosofía no conoce fronteras, porque todo le interesa. Por eso se hace filosofía de la antropología, de la biología, de la ciencia, del derecho, de la economía, de la ética, de la historia, de la lógica, de la medicina, del periodismo, de la política, de las matemáticas, de la religión o de la sociología. En realidad no hay nada que pueda escapar a su polifacético y plural interés.
Por otra parte, como también dice Kant, no se aprende filosofía, sino a filosofar. Cualquiera puede oficiar como filósofo, aunque haya filósofos de oficio. Basta con pensar por cuenta propia, cribar las informaciones y rehuir los dogmatismos atendiendo a la fuerza de los argumentos. No se trata de vencer, sino de convencer, por utilizar la fórmula que se atribuye a Unamuno.
https://theconversation.com/que-le-debemos-a-la-filosofia-150300?fbclid=IwAR2woBoOOpgwefxdj7ce248inn_47z-Xy8imi36tf6aPUEbcidkMG2zyPto
En su Día Mundial, recordamos que la filosofía es el Gran Laboratorio de las Ideas que cincelan lo cotidiano, al modelar nuestro talante y nuestros talentos. Esas ideas fluyen como el agua de un río y lo impregnan todo a su paso.