23/06/2026
La perseverancia marca la diferencia.
Nuestro defendido fue condenado en primera instancia a 19 años de prisión por el delito de acceso carnal violento. Lejos de rendirnos, estudiamos el caso a fondo, cuestionamos las inconsistencias y ejercimos una defensa técnica y estratégica.
El resultado: el Tribunal Superior revocó la sentencia condenatoria, absolvió a nuestro representado y ordenó su libertad inmediata.
Este caso demuestra que una decisión desfavorable no es el final del camino. La preparación, la convicción jurídica y la perseverancia pueden cambiar el rumbo de un proceso.
De una condena de 19 años a una absolución total.
Por eso y más…
La justicia es para ti!