30/12/2025
El salario mínimo no es una decisión discrecional ni simbólica.
Es una herramienta jurídica y económica que debe fijarse con base en criterios técnicos verificables y en el impacto real sobre el empleo formal y la economía.
Cuando el incremento del salario mínimo se aparta de la realidad productiva, se generan consecuencias previsibles:
• Aumento generalizado del costo laboral, que no se limita al salario, sino que se extiende a cargas prestacionales y obligaciones asociadas.
• Riesgo de reducción del empleo formal, especialmente en micro y pequeñas empresas, que concentran una parte sustancial del trabajo en Colombia.
• Traslado del mayor costo a precios, lo que incrementa el valor de bienes y servicios esenciales.
• Pérdida del poder adquisitivo real, incluso para quienes reciben el aumento nominal.
Desde una perspectiva jurídica, una medida que pretende proteger al trabajador pierde su finalidad cuando termina debilitando el empleo formal y encareciendo el costo de vida.
📌 Conclusión:
El salario mínimo cumple su función únicamente cuando se fija con criterios técnicos, sostenibilidad económica y responsabilidad jurídica.
Desconectarlo de esa realidad no fortalece derechos laborales y genera distorsiones estructurales que afectan a trabajadores y empleadores.