03/08/2026
Japón lleva años preparándose para convivir con los terremotos, y una de sus soluciones más impresionantes está justo debajo de muchos edificios.
En ciudades como Miyazaki, algunos edificios descansan sobre sistemas de aislamiento sísmico formados por apoyos metálicos y amortiguadores especiales. Cuando ocurre un terremoto, la estructura puede desplazarse de forma controlada en lugar de resistir toda la fuerza del movimiento, reduciendo el impacto que recibe el edificio.
Este tipo de tecnología puede disipar hasta un 64% de la energía sísmica y, aunque incrementa el costo de construcción entre un 5 y un 8%, ayuda a reducir daños, protege a quienes están dentro y prolonga la vida útil de la estructura.
Una inversión que cuesta más al principio, pero que puede marcar la diferencia cuando la tierra empieza a temblar.