17/07/2026
Hoy, 17 de julio, Bolivia recuerda a Marcelo Quiroga Santa Cruz.
A 46 años de su as*****to y desaparición, su nombre continúa representando valentía, memoria y compromiso con el país.
Fue escritor, parlamentario, ministro, socialista y uno de los hombres que se atrevió a enfrentar directamente a las dictaduras, denunciar la corrupción y defender la soberanía sobre nuestros recursos naturales. No utilizó la política para enriquecerse ni para proteger a los poderosos: la entendió como una responsabilidad moral frente al pueblo.
Marcelo habló cuando callar era más seguro.
Denunció cuando guardar silencio era más cómodo.
Pronunció nombres cuando el poder exigía obediencia.
Lo persiguieron, lo encarcelaron, lo exiliaron y finalmente lo desaparecieron. Creyeron que ocultando su cuerpo conseguirían borrar sus ideas.
Se equivocaron.
Marcelo vive cada vez que alguien exige justicia, defiende los recursos de Bolivia, fiscaliza al poder y se niega a aceptar la impunidad como una costumbre.
Hoy no debemos recordarlo como una estatua inofensiva, sino como aquello que verdaderamente fue: una voz incómoda para los poderosos y necesaria para Bolivia.
Sin tumba. Sin fusil. Sin permiso. Pero todavía de pie.
¡Marcelo vive, la lucha sigue!