23/08/2026
🔥 180 DÍAS PARA DEMOSTRAR QUÉ PASÓ… Y QUIÉN REALMENTE ESTÁ DETRÁS
Tania Sánchez Coronado
Abogada penalista y Magíster en Investigación Forense
Fernando Cerimedo ya se encuentra detenido preventivamente en Palmasola por 180 días.
Pero desde mi punto de vista, como abogada penalista y especialista en administración y procesamiento de la escena del crimen, lo verdaderamente importante comienza ahora.
¿Por qué?
Porque estos seis meses son la etapa en la que deben realizarse todos los actos investigativos necesarios para reconstruir qué ocurrió realmente.
Y aquí no hablamos solamente de un teléfono o una computadora.
Hay que colectar, preservar, analizar y contrastar toda la prueba disponible.
Prueba documental.
Prueba testifical.
Prueba pericial.
Evidencia digital.
Informes.
Registros.
Comunicaciones.
Y todos aquellos elementos que permitan establecer qué ocurrió antes, durante y después del hecho.
PRIMER PUNTO: LA EVIDENCIA DIGITAL
Es uno de los elementos que actualmente más comprometen a Cerimedo.
Se habla de mensajes encontrados en sus dispositivos y de información extraída de su teléfono y computadora.
Pero ahora hay que ir mucho más allá.
Hay que establecer cómo se obtuvo esa información, cuándo fue generada, cómo fue extraída, cómo se preservó y cuál es su relación concreta con los hechos investigados.
Y también puede ser sometida a pericias de parte, análisis técnicos independientes y, cuando corresponda, metapericias o contrapericias.
Porque encontrar información no significa automáticamente haber demostrado toda la historia.
SEGUNDO PUNTO: ¿QUIÉN CONTACTÓ REALMENTE A LOS EJECUTORES?
Esta pregunta es fundamental.
Si la hipótesis de la investigación sostiene que existieron personas contratadas para ejecutar el ataque, hay que establecer:
¿Quién las contactó?
¿Quién dio la instrucción?
¿Cómo se produjo esa comunicación?
¿Qué evidencia independiente demuestra esa conexión?
No basta con vincular a una persona con determinados mensajes.
Hay que reconstruir la cadena completa de acontecimientos.
TERCER PUNTO: EL TIEMPO
En investigación forense, la cronología puede ser determinante.
¿A qué hora ocurrió cada comunicación?
¿Qué ocurrió antes?
¿Qué ocurrió después?
¿Dónde estaban las personas involucradas?
¿Qué movimientos realizaron?
¿Existe correspondencia entre las comunicaciones y los hechos posteriores?
Una reconstrucción cronológica puede confirmar una hipótesis… o también puede hacer que una hipótesis tenga que ser revisada.
CUARTO PUNTO: EL MÓVIL
También habrá que determinar algo fundamental:
¿Por qué?
¿Qué motivo habría existido para planificar un hecho de esta naturaleza?
¿Existe un conflicto previo?
¿Desde cuándo?
¿Qué ocurrió entre las personas involucradas?
¿Ese antecedente tiene relación con lo ocurrido?
El móvil por sí solo no demuestra responsabilidad, pero puede ser importante para reconstruir el contexto de los hechos.
QUINTO PUNTO: LA INVESTIGACIÓN TIENE QUE CORROBORAR
Durante estos seis meses no solamente se debe buscar aquello que confirme la hipótesis de la Fiscalía.
También deben investigarse los elementos que puedan confirmarla o desvirtuarla.
Porque si la evidencia digital resiste el análisis técnico, encuentra corroboración externa y además coincide con la evidencia documental, testifical y pericial, la hipótesis investigativa se fortalece.
Pero si determinados elementos no pueden ser corroborados, tendrán que ser analizados y valorados dentro del conjunto de la investigación.
Y AQUÍ ESTÁ LO MÁS IMPORTANTE
Estos 180 días no deberían terminar simplemente con una persona detenida.
Deberían terminar con una reconstrucción mucho más clara de lo que ocurrió.
Quién hizo qué.
Cómo se hizo.
Cuándo se hizo.
Por qué se hizo.
Qué se ganaba haciendo esto?
Y, sobre todo:
qué pruebas permiten sostener cada una de esas conclusiones.
Porque una investigación seria no se construye solamente con una hipótesis.
Se construye con evidencia.
Y ahora comienza la etapa en la que esa evidencia tendrá que hablar.