21/05/2020
Tras un impacto con el vehículo, una persona que utiliza el cinturón de seguridad tiene cinco veces más probabilidades de sobrevivir que otra que no lo use.
El cinturón de seguridad evita el impacto de los ocupantes contra los cristales, el salpicadero, los asientos o el volante. El cinturón inmoviliza al ocupante de un coche en el asiento durante el tiempo que dura el accidente, minimizando los daños físicos tras el siniestro.
Se ha comprobado que un 75% de las personas que sobreviven a un accidente de circulación llevan el cinturón de seguridad. Las consecuencias para ellos, tras un accidente, no son peores, porque gracias a este elemento pueden protegerse durante la conducción, mucho más si viven una situación complicada durante el trayecto.
Más de la mitad de los casos de mortalidad infantil a consecuencia de accidentes de tráfico en todo el mundo ocurren por el uso indebido del cinturón de seguridad o de las sillas de retención infantil homologadas.
Un impacto contra algún elemento del interior del vehículo a una velocidad de 50km/h equivale a la intensidad que tendría un golpe con el suelo tras caer desde 20 metros de altura.
No usar el cinturón de seguridad en los asientos traseros del vehículo puede provocar no sólo que ese pasajero sufra daños más graves, sino que, su impacto con el asiento delantero, al no ser frenado por el cinturón, provoque daños al pasajero que viaja en esa plaza del vehículo.
El cinturón de seguridad puede salvarte la vida en trayectos tanto de 100 metros como de mil kilómetros, ya sean por autopista, campo o en ciudad. No importa la situación. Úsalo siempre.