30/04/2026
Durante mucho tiempo, las tareas de cuidado fueron tratadas como si no tuviesen valor, o a quienes solo cuidaban se creía que “no trabajaban”, ya que estaban todo el día en casa. Nada más alejado de la realidad.
Organizar la vida cotidiana, sostener rutinas, acompañar a hijos e hijas, ocuparse de la casa, de la crianza y de lo emocional implica tiempo, energía y dedicación. Y la ley
argentina no lo ignora: reconoce que esas tareas tienen valor económico y que deben ser consideradas en temas como alimentos y compensación económica.
Ello nos demuestra que cuidar es un trabajo, de los más complejos que existen.
Hablar de esto no es solo una cuestión jurídica. También implica poner en palabras un trabajo que muchas veces fue invisibilizado. La valorización social y económica
del cuidado aparece además en políticas públicas con perspectiva de género.
📩 Si querés saber cómo puede aplicarse esto a tu situación concreta, escribime y te
asesoramos con perspectiva de género y cuidados.
Abogada