09/12/2025
✨ ¿Tu hijo no quiere ver a su progenitor, pero el otro progenitor exige el contacto?
Es una situación más común de lo que parece… y también muy delicada.
Lo primero: no todo se soluciona obligando al niño a cumplir el régimen de visitas “sí o sí”. Forzarlo puede generar más daño emocional y, en muchos casos, la ley también protege el interés superior del niño, que incluye ser escuchado y respetado en sus tiempos y necesidades afectivas.
👩⚖️ ¿Qué puede hacerse?
Estas son algunas alternativas que suelen considerarse:
🔹 Revisar el régimen de comunicación o visitas
Si las circunstancias cambiaron o el niño manifiesta malestar sostenido, puede pedirse una adecuación judicial. Los regímenes no son estáticos: se adaptan a la realidad familiar.
🔹 Solicitar espacios de escucha o intervención profesional
Equipos psicosociales, mediación especializada o terapia de vinculación pueden ayudar a comprender qué le ocurre al menor y generar un acercamiento progresivo y sano.
🔹 Acompañamiento profesional para ambos progenitores
A veces el conflicto no está en el vínculo directo con el niño, sino en la dinámica entre los adultos. Trabajar eso puede destrabar mucho.
🔹 Priorizar siempre el Interés Superior del Niño
Las decisiones deben orientarse a su bienestar emocional, su seguridad y su desarrollo. No se trata de “ganar” visitas, sino de construir vínculos saludables.
👁️🗨️ Recordá: escuchar a tu hijo no es incumplir, es protegerlo. Y si el otro progenitor reclama un contacto más estructurado, existen vías legales y profesionales para encaminarlo sin vulnerar al menor.
Si necesitás orientación sobre tu caso particular, puedo ayudarte. ⚖️💛
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