Cristianismo Inteligente

Cristianismo Inteligente ¿Evangelio o Industria?, Abierto solo los domingos, La cajita feliz, La gran Omisión, Mi Reinito, ¿Evangélicos o Cristianos?... Son algunos de los cap

Cristianismo Inteligente es un libro que nace de una necesidad
por revisar el modus operandi de la iglesia en este
siglo XXI, donde estamos rodeados de elementos a lo
que la ciencia define como la era “Smart” o “Inteligente”. Por lo que nacen inquietudes como:
¿Deberíamos repensar o redefinir la iglesia?
¿Basta con un selecto programa, una estrategia elegida y un
predicador reconocido para llevar

adelante el “ministerio”?
¿Consta de seleccionados elementos y artilugios específicos el
“éxito” del cumplimiento del llamado?
¿Son los ingredientes, los materiales y la formación de excelentísimos
equipos la garantía de una iglesia vanguardista?
¿Estamos a la altura de las necesidades de la sociedad? ¿Somos o
vamos a la Iglesia? ¿Practicamos el Cristianismo de Cristo? ¿Por
quién somos guiados? ¿Evangélico o cristiano? Estas como tantas preguntas son las que desafían al lector al punto
de poder descubrir si en la era “Smart” nuestro cristianismo es
inteligente y usa el cerebro. Espero no ofender la susceptibilidad de algún religioso que sin
darse cuenta, al igual que yo, como mencioné en el libro Harto
de Religión, necesite encontrarse con Cristo para dejarse guiar
por el Espíritu Santo y no por caducas y pesadas tradiciones que
condicionan al genuino cristianismo y en su fin lastiman el alma.
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su
fin es camino de muerte”. (Proverbios 14:12)
¡Somos cristianos, está permitido usar el cerebro!!!

Que piensas ¿Es Amor o trabajo no pago?
19/05/2018

Que piensas ¿Es Amor o trabajo no pago?

ESO QUE LLAMAN AMOR...

En las señales antes del fin, Jesus dice:

"...y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. (Mateo 24:12)

Me llamo la atención una frase pintada en la esquina porteña de las calles Maza y Humberto Primo, de las ciudad de Buenos Aires

“Eso que llaman Amor es trabajo no pago”

Ahora, noto que vivimos en una sociedad egoísta, egocéntrica, totalmente centrada en interés personales descuidando la necesidad “ajena”, el contexto y la empatía.

Cada vez se ve menos actitudes altruistas, obras benefactoras y tareas desinteresadas. Todo gira entorno a lo que “me beneficia o me genera ganancias”
Cada vez mas intereses personales sucumben los comunitarios. Así de este modo vemos una sociedad fragmentada, clasista y dividida.

Yo crecí en una comunidad que se ayudaba mutuamente, donde la necesidad del otro era mía. Así se fundo la cristiandad, donde dirigida por el Espíritu Santo, nadie decía tener necesidad de nada… (Hechos 4:32-37)

Ahora, esto pareciera una Utopia, pero no! ¡Quien es dirigido por el Espíritu Santo no vive ajeno a su prójimo!

Frente a esta realidad podemos tomarnos de las palabras de Pedro:

Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. (1 Pedro 4:8)

Ahora no hay mayor pecado que desentenderse de la obra que Dios te puso adelante.

Podría seguir escribiendo muchas citas bíblicas y traer a mención experiencias propias y ajenas, pero no tengo mucho tiempo por perder… me voy a seguir sembrando amor, aunque para este mundo es trabajo no pago!

Dios te bendiga!

07/02/2018

Despierta Iglesia!

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24/08/2017

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31/05/2017

EL CRISTIANISMO DE CRISTO

La Iglesia del Nuevo Testamento tiene “distinción” de ministerios, tales como apóstol, profeta, evangelista, pastores y maestros; pero no basada sobre posiciones de jerarquía y liderazgo, sino de funciones.

“Y Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas;
a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del
ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
hasta que todos lleguemos a la unidad de la Fe y del
conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto,
a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por
doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema
de hombres que para engañar emplean con astucia las
artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en
amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza,
esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado
y unido entre sí por todas las coyunturas que se
ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose
en amor.” (Efesios 4:11-16)

Perdimos el pelo, no las mañas…
Nuestra realidad como Iglesia se asemeja mucho a la iglesia católica donde hay una gran distancia entre el clero y el laico. Como si hubiera “hombres sagrados”.

“El viejo hombre es el fundador de la religión organizada. La religión organizada se construye sobre rituales y jerarquías humanas. Por contraste, el cristianismo comenzó siendo orgánico. Pero con el paso del tiempo, adoptó la estructura jerárquica del Imperio Romano. Todas nuestras denominaciones han adoptado la misma estructura organizacional. Esa estructura se puede trazar hasta el viejo hombre. Originalmente provino de los babilonios y luego fue pasada a las otras culturas, incluyendo la romana. El nuevo hombre es un organismo espiritual, no una organización institucional. Es un cuerpo orgánico. Por lo tanto, el eterno propósito de Dios está envuelto en la creación del hombre nuevo.” (Frank Viola)

El nuevo pacto a través de Jesucristo coloca énfasis en las funciones y no en oficios. ¡Enfatiza más la tarea que los títulos! Es decir, enfatiza más en los verbos que en los sustantivos.
Es hora de entender que somos sacerdotes para con Dios y con la gente y fuimos llamados para tener comunión con Él y edificarnos
mutuamente de acuerdo a las funciones y dones que cada
uno ha recibido.

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación
santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis
las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas
a su luz admirable.” (1 Pedro 2:9)

“Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a Él
sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. ¡Amén!
(Apocalipsis 1:6)

“Cuando volvemos a la Palabra de Dios y la leemos de
nuevo, vemos que la profesión clerical aparece como
resultado de nuestra cultura humana y la historia, y
no del propósito de Dios para la Iglesia. Es simplemente
imposible construir una justificación bíblica defendible
para la institución del clero tal como lo conocemos.”
(Christian Smith)

La Iglesia, en su mayoría, carece del modelo original de aquellos primeros cristianos que “trastornaron” al mundo de por aquel entonces. El sentido de comunidad era una realidad que se respiraba a diario entre aquellas personas que iban llegando conforme
a lo que Dios iba añadiendo. El formato de Iglesia de hoy nada
tiene que ver con aquellos primeros pasos. Verticalista, posicional, jerárquica y estructurada; es la evidencia de la manipulación del hombre que ha perdido la dirección del Espíritu y ha sido
conducido por tradiciones que no nacen de Dios, sino de una naturaleza caída del hombre que busca revancha dentro de nuestras filas habiendo fracasado en su antigua manera de vivir.
Es por eso que encontramos dentro de nuestras comunidades
tantos celos, divisiones, pleitos, competencia. Todo fruto de un
formato que nada tiene que ver con la Iglesia de Jesucristo.
Llegamos a Cristo para redimir nuestra antigua manera de vivir y dejar de lado nuestras ansias de realización personal y ser adoptados como hijos y parte de una familia donde quien manda y dirige es Él.

¡Despierta Iglesia!

“El sistema clerical moderno constituye un aparato religioso
que no tiene bases bíblicas. Este sistema llevó
al cuerpo de Cristo a convertirse en una audiencia,
debido a que se apoya fuertemente en un único líder.
Transformó a la Iglesia en un lugar en el que los cristianos
observan cómo actúan los profesionales. Cambió
la Santa Congregación en un centro para el uso
profesional del púlpito, sustentado por espectadores
laicos.” (Frank Viola)

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de
ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres
un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado
en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas
para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu
desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues,
celoso, y arrepiéntete.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi
voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él
conmigo.
Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi
trono, así como yo he vencido, y me he sentado con
mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el
Espíritu dice a las iglesias.” (Apocalipsis 3:17-22)

Tantas veces hemos mencionado este texto acerca de invitar a
aquellos que no han recibido a Cristo en su vida, como manual
de usos y costumbres, pero el énfasis del apóstol es otro y nada tiene que ver con entregarse a Cristo, sino de devolverle el lugar que le corresponde como cabeza de la Iglesia.
Tantos modismos arraigados en nuestra cultura que hemos dejado al Señor de la obra afuera.
Es hora de invitar al Señor a que tome su lugar, y dejar de tener
nosotros el mando de “la obra”.
Si se trata de ser inteligentes, reconozcamos que separado de su dirección y no siendo maleables a su voluntad estaremos viviendo un cristianismo sin Cristo.
“El liderazgo genera competencia, el servicio compañerismo.”
Somos obreros del Señor, lo demás es otro cantar que no tiene
nada que ver con la Iglesia de Jesucristo.
¡A Él sea la Gloria!

Tomado del Libro Cristianismo Inteligente

24/05/2017

ABIERTO SÓLO LOS DOMINGOS
La Iglesia de Jesús pareciera que sólo atiende los domingos y
miércoles a determinados horarios. Hoy día, la Iglesia de Jesús
está determinada por itinerario y protocolos de ceremonias,
cuando el mismo Jesús dijo:

“Uno mayor que el templo esta aquí.” (Mateo 12:6)

¿Cristianismo o liturgia?
El libro de Hebreos nos invita a salir del templo y ¿qué hacemos nosotros? Todo lo contrario. Seguimos invitando al templo.
Cuando Él nos enseña que ha decidido morar en nosotros y
caminar con nosotros.
Jesús nunca invirtió en ladrillos. Y, ¿qué hacemos nosotros?
Jesús nunca compró un sistema de sonido. Y, ¿qué hacemos nosotros?
Nuestras asambleas tienen raíces más antiguo testamentarias que la dirección del Espíritu Santo. Empapadas de ritos y costumbres tan bien planificadas que dejan al dueño de la Iglesia fuera del programa.
La reunión, el culto, no es un programa de 30 minutos de “alabanza”, 5 minutos de anuncios, 30 minutos de tocar el bolsillo y ahora si… nos preparamos para escuchar una “Palabra de Dios”.

La dirección y el obrar del Espíritu Santo movilizan, convencen,
transforman, redarguyen, corrigen, sanan, liberan…
Devolvamos la Iglesia al dueño. Esta nada tiene que ver con una cadena o franquicias de locales de ayuda carismáticas. Esta nada tiene que ver con salones, luces, sillas y un sistema de sonido. Esta nada tiene que ver con púlpito y plataforma. Esta nada tiene que ver con bajada de línea y revelaciones exclusivas de hombres “iluminados”.
Nosotros somos la Iglesia, no invitemos gente a la Iglesia, no pensemos proyectos o ideas atractivas para llevar gente a la Iglesia, trabajemos para extender el Reino de Dios.
Nuestras asambleas se parecen más a ceremonias hebreas
con todos sus rituales que a la Iglesia del Nuevo Testamento.

Consumidores de cultos
Mao Tse-tung (Hunan, China, 1893 - Pekín, 1976) fue político y
estadista chino. Nacido en el seno de una familia de trabajadores rurales, fue el máximo dirigente del Partido Comunista de China y de la República Popular China. Un dictador que se metió a través de la llamada Revolución Cultural (1966-1976) en contra de lo que comúnmente denominamos el avance de la Iglesia de Cristo.
Los años de la Revolución Cultural fueron juzgados oficialmente por las autoridades chinas como los “diez años de catástrofe”. Para el cristianismo, fueron los años de la persecución más violenta y la supresión sistemática de su presencia.
Cuando Mao Tse-tung subió al poder en China, inició una purga sistemática contra la religión, la Iglesia en China, que estaba bien
establecida y contaba con un número estimado de dos millones de fieles, tuvo que cerrar sus puertas.
Mao hizo desaparecer a todos los misioneros extranjeros y nacionales, expropió a todas las iglesias, ejecutó y encarceló a los líderes. Prohibió las reuniones amenazándolos con la muerte.
El objetivo explícito de la Revolución Cultural era erradicar
al cristianismo en China.
En los ‘70s, al final del gobierno de Mao, se permitió de nuevo
que los cristianos entraran al país. Esperaban encontrar una
Iglesia inexistente o más bien diezmada con sus discípulos débiles y abatidos. Pero sucedió todo lo contrario, descubrieron que el cristianismo había florecido mas allá de toda imaginación. La cantidad de cristianos se contaba por millones.

La pregunta es:
¿Qué pasó con la Iglesia en China?
Una Iglesia carente de líderes, carente de programas, carente de tecnología, carente de eventos, de redes sociales, de músicos, de infraestructura.
¿Cómo pudieron crecer?
Pues abandonaron el concepto de ir a la iglesia y empezaron a ser la Iglesia a dondequiera que fuesen.
Abandonaron los programas por las relaciones interpersonales,
abandonaron la religión por una relación genuina con Jesús,
abandonaron el concepto de “consumidores de cultos” por el de discípulos de Cristo.
¿Qué harías si no tuvieras una iglesia a la cual asistir?
“Mientras sigamos enfocando nuestro ‘cristianismo’ en
nuestras necesidades, perderemos el privilegio de ser
Jesús para esta generación.”
De un tiempo a la fecha pareciera que el llamado pasa por ser
apóstol, ministro de adoración, pastor… ¿y el llamado al evangelismo?
Necesitamos dejar de conducir a la gente a la iglesia y comenzar a ser la Iglesia.

Acto de clausura
¿Quién no ha participado de una fiesta de inauguración de una
congregación?
Con tanta algarabía se viven los días previos y siguientes. Colmados de desafíos, trabajos y emociones que movilizan aun al más escéptico de los participantes.
Pero de un tiempo a la fecha, hemos celebrado más inauguraciones de recintos o edificios que el número de personas que han pasado de su antigua a la nueva manera de vida.
No necesitamos un edificio más, necesitamos a Cristo reflejado en cada acto de nuestras vidas.
En los barrios hay mas “iglesias” que kiosquitos, pero cada día
se refleja menos a Cristo.
¿No deberíamos cerrar edificios e inaugurar los verdaderos
templos?
¡Celebremos los actos de clausura a tantas estructuras “evangélicas”
y vivamos en cristianismo de Cristo!

Tomado del Libro Cristianismo Inteligente

18/05/2017

La Iglesia, a lo largo de la historia, se ha parecido más a una misión de colonización que una conquista, porque a través de sus múltiples métodos ha intentado cambiar a golpes la cultura en vez de entender el contexto y las formas para ganarlos con la dirección del Creador del mundo.

16/05/2017

LA IGLESIA ES COMO...
LA CAJITA FELIZ
No se trata de grandes presupuestos, ni de estrategias de avanzadas, no se necesitan muchos voluntarios ni grandes inversiones; sólo hace falta un corazón dispuesto y una voluntad permeable al corazón de Dios.
Dios está despertando el Espíritu de Jesús en esta generación
que está volviendo a las calles, a los colectivos, en los trenes,
en las escuelas, donde cada oportunidad es una plataforma
de cientos de personas que sin un sistema de sonido, ni una
banda de músicos ni un exquisito predicador, están testificando de un Dios poderoso que sigue transformando a aquel que lo recibe como su Salvador y Señor.
“¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos
a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos,
y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana.
Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina
que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor
quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora
os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante
es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo
hace, le es pecado.” (Santiago 4:13-17)
Desde hace un tiempo a la fecha, pareciera que el trabajo de equipo en cuanto a planificación de liderazgo está únicamente enfocado en “ganar”. Todo es ganar. Me resulta interesante lo que escribe Santiago en cuanto a lo que es la vida y los proyectos de la misma. ¿Será que el motor que nos conduce es el deseo de auto realizarnos?
Todo pareciera decirnos que sí. Que estar al mando de nuestros proyectos y tener el control del mismo nos han desviado de la comisión de Jesús para introducirnos sutilmente en caminos de soberbia.
Las cadenas de restaurantes de comidas rápidas han logrado
estrategias comerciales exitosas para convocar por día a millones de familias a sus instalaciones, al punto que los padres, a la hora de planificar un almuerzo o cena, plantean el debate y sus niños terminan convenciéndolos de asistir a tales lugares.
El producto es un sencillo menú que consta de una hamburguesa, unas papas fritas y un refresco. El atractivo se encuentra en el juguete que acompaña cada semana variando de acuerdo a las grandes propuestas de la industria cinematográfica de Hollywood, todo esto dentro de un packaging llamado Cajita Feliz.
La Iglesia no dista mucho de esto
¿El menú es alimento sólido o es una breve vianda que satisface pero no alimenta? Los artilugios y elementos utilizados son esos juguetitos que la industria nos propone para seguir en la danza del sistema que no hace otra cosa que distraernos de lo importante.
La Iglesia nunca fue llamada a convocar adeptos ni hacer miembros, sino a extender Su Reino.
¿Cuándo fue que trocamos sus deseos de extensión por nuestro sentido de comodidad y pertenencia? ¿Cuándo dejamos de sentir como Jesús cuando vio a las multitudes?
Mientras no salgamos de la cajita, no sentiremos compasión
por lo que Jesús se incomodó. Mientras sigamos entrenándonos y capacitándonos dentro de la “caja”, seguiremos desarrollando “la gran omisión”.
¿Por qué invertimos millones de “intenciones” en detalles que
hacen a artilugios y descuidamos la herramienta más importante que es la dirección divina del Espíritu Santo? (Vale recordar que es quien convence y transforma.)
La Iglesia nunca se desarrolló tanto como cuando Dios utilizó las botas romanas en la persecución para extender la buena noticia.
Si nuestro Evangelio depende pura y exclusivamente de estrategias “vanguardistas” de la industria, hemos abreviado Su poder simplemente a cosas banales y reducido su grandeza a emociones temporales.
Ya probamos con mega plataformas, luces, sonido, máquina de humo, excelentes bandas de música y tremendos oradores, (todo bueno) pero… y, ¿si le damos lugar a Él?
Jehová y la apostasía de Israel
"Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Anda y clama
a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: Me
he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del
amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí
en el desierto, en tierra no sembrada.
Santo era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos.
Todos los que le devoraban eran culpables; mal venía
sobre ellos, dice Jehová. Oíd la palabra de Jehová,
casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.
Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros
padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad
y se hicieron vanos?
Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir
de la tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto,
por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca
y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no
pasó varón, ni allí habitó hombre? Y os introduje en
tierra de abundancia, para que comieseis su fruto y
su bien; pero entrasteis y contaminasteis mi tierra, e
hicisteis abominable mi heredad.
Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los
que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron
contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.
Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Jehová, y
con los hijos de vuestros hijos pleitearé.
Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad
a Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha
hecho cosa semejante a esta.
¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque
ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado
su gloria por lo que no aprovecha.
Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en
gran manera, dijo Jehová. Porque dos males ha hecho
mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron
para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen
agua.” (Jeremías 2:1-13)
El texto del verso 13 resume el sentir de Dios por su nación.
Volver a Dios no es sólo una cuestión de formas, sino de fondo.
Establecer objetivos ministeriales “exitosos” y estrategias “vanguardistas”
nunca debería hacernos caer en el sistema corrompido
del mundo y tendencias de la industria de entretenimientos.
TOMADO DEL LIBRO Cristianismo Inteligente

24/03/2017

Cristianismo Inteligente es un libro que nace de una necesidad
por revisar el modus operandi de la iglesia en este
siglo XXI, donde estamos rodeados de elementos a lo
que la ciencia define como la era “Smart” o “Inteligente”.
Por lo que nacen inquietudes como:
¿Deberíamos repensar o redefinir la iglesia?
¿Basta con un selecto programa, una estrategia elegida y un
predicador reconocido para llevar adelante el “ministerio”?
¿Consta de seleccionados elementos y artilugios específicos el
“éxito” del cumplimiento del llamado?
¿Son los ingredientes, los materiales y la formación de excelentísimos equipos la garantía de una iglesia vanguardista?
¿Estamos a la altura de las necesidades de la sociedad? ¿Somos o
vamos a la Iglesia? ¿Practicamos el Cristianismo de Cristo? ¿Por
quién somos guiados? ¿Evangélico o cristiano?
Estas como tantas preguntas son las que desafían al lector al punto de poder descubrir si en la era “Smart” nuestro cristianismo es inteligente y usa el cerebro.

Espero no ofender la susceptibilidad de algún religioso que sin
darse cuenta, al igual que yo, como mencioné en el libro Harto
de Religión, necesite encontrarse con Cristo para dejarse guiar
por el Espíritu Santo y no por caducas y pesadas tradiciones que
condicionan al genuino cristianismo y en su fin lastiman el alma.
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su
fin es camino de muerte”. (Proverbios 14:12)
¡Somos cristianos, está permitido usar el cerebro!!!

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