15/03/2024
En la sala de lactantes/deambuladores el vínculo afectivo que se establece entre el niño y la docente es fundamental. A partir de este sentimiento de empatía que se construye, la docente puede comenzar a comprender lo que el niño comunica a través de la mirada, el llanto, los gestos, expresiones, los movimientos y la sonrisa.
Además, las actividades cotidianas de alimentación, higiene, descanso y juego le posibilitan al bebé una participación cada vez más activa y autónoma favoreciendo paulatinamente una relativa autonomía por parte del bebé.
A partir de los intercambios afectivos en la relación que establece con el docente, el bebé comienza a asociar las posiciones de su cuerpo con la satisfacción de sus necesidades: tomar la mamadera en brazos del adulto, conversar durante ese momento íntimo, escuchar la voz de la docente mientras es cambiado e higienizado, todo esto le posibilita al niño moverse, gira la cabeza, puede dirigir la mirada hacia el lugar de donde procede la voz, sostener la ropa del adulto o tironearla. Todas estas acciones le proporcionan información sobre las posibilidades de su propio cuerpo, las acciones que puede realizar y las características de su entorno.
Todas las experiencias que el niño realiza en las interacciones con el ambiente físico amplían sus marcos de referencia y favorecen nuevos aprendizajes.
La docente ofrecerá una experiencia de aprendizaje planificada que requiere una consideración minuciosa de los detalles prácticos: tiempo, espacio, materiales y organización.
Nuestra sala de lactantes/deambuladores 🍼👶🏻🥰