04/08/2026
¿Qué es el juicio de limitación de la capacidad?
El proceso de limitación de la capacidad es un procedimiento judicial destinado a proteger a aquellas personas que, debido a una alteración mental permanente o prolongada, una adicción u otra condición que afecte significativamente su discernimiento, requieren asistencia para ejercer determinados actos de la vida civil. Su finalidad no es privar a la persona de sus derechos, sino garantizar que pueda ejercerlos de la manera más autónoma posible, con los apoyos adecuados y únicamente respecto de aquellos actos en los que resulte estrictamente necesario.
En la actualidad, tanto el Código Civil y Comercial de la Nación como la normativa sobre salud mental parten del principio de que toda persona es plenamente capaz de ejercer sus derechos. Por ello, cualquier restricción constituye una medida excepcional, debe fundarse en prueba suficiente y establecerse siempre en beneficio de la persona involucrada. La sentencia debe determinar de manera concreta cuáles son los actos para los que se requiere asistencia o representación, evitando restricciones generales o innecesarias.
En la provincia de Córdoba, estos procesos tramitan ante los Juzgados competentes, con intervención obligatoria del Ministerio Público, asistencia letrada para la persona involucrada y la participación de equipos interdisciplinarios que elaboran informes médicos, psicológicos y sociales. Además, el juez debe entrevistar personalmente a la persona antes de resolver, procurando conocer su voluntad, preferencias y necesidades, garantizando un proceso accesible y respetuoso de su dignidad.
La resolución judicial puede designar uno o más apoyos, quienes asistirán a la persona únicamente en aquellos actos expresamente indicados en la sentencia. De esta manera, se busca favorecer la autonomía, la inclusión social y el respeto por la voluntad de la persona, reemplazando el antiguo sistema.
Asimismo, la limitación de la capacidad no tiene carácter definitivo. Si las circunstancias cambian, la sentencia puede ser revisada, modificada o incluso dejarse sin efecto mediante un nuevo examen interdisciplinario que acredite la evolución de la persona. El objetivo permanente del sistema es preservar la mayor autonomía posible, brindando protección únicamente cuando resulte indispensable para evitar perjuicios a la persona o a su patrimonio.