27/03/2017
Buenos días gente!!
Hoy quiero comentarles algo que es peligroso que nos pase, basándome en el pasaje del evangelio de Lucas 10:25-36, (La História que Jesús cuenta llamada: El buen Samaritano).
Un intérprete de la ley, alguien que conocía la escritura y lo que esta dice, le pregunta a Jesús ¿Cómo heredar la vida eterna?, y Jesús enseguida lo enfrenta con su propio conocimiento y le responde la pregunta con otra pregunta: ¿Qué está escrito?, es decir, ¿Qué dice la palabra sobre esto?. a lo que el escriba le responde con su conocimiento no solo de la escritura sino también entendiendo que él no estaba haciendo lo que la escritura dice, y para justificarse se hace como que no entendía esa palabra preguntando ¿Quién es mi prójimo?. Entonces Jesús le narra la historia del buen samaritano.
El Hombre que es atacado durante el camino entre Jerusalén a jericó es un hombre que conocía los mandamientos de Dios, que estaba dentro del reino judío, quiero aclarar que este hombre estaba en el camino, nos da a entender que era una persona que creía en Dios, servía a Dios y se esforzaba por hacer su voluntad. Por esto Jesús especifica que este hombre descendía de Jerusalén, (lugar donde todo judío iba a adorar a Dios). Podemos decir en términos de hoy era un cristiano nominal que se congregaba, servía, y hacía lo que se tiene que hacer como hijo de Dios. Jesús podría haber puesto cualquier lugar y cualquier otro dato sobre este hombre pero lo hizo así para que el mensaje que le iba a transmitir a todos los oyentes era mucho más profundo. Mientras iba en el camino este hombre es atacado por ladrones que le roban lo golpean y lo dejan tendido casi mu**to.
Un hermano que servía, que buscaba de Dios, que se congregaba que estaba en el camino correcto de repente se queda como tirado, golpeado, ultrajado, no avanza más, se detiene ... ¿Les suena conocido?. Los ladrones simbolizan a satanás y sus demonios, ya que su cometido es: matar, hurtar y destruir.
Jesús ahora pone en escena a tres personas más: un Sacerdote, un levita, y un samaritano.
El sacerdote era una persona completamente dedicada al servicio de Dios, intercedía por el pueblo, enseñaba la palabra, ministraba en el templo, eran personas que estaban muy cerca de Dios al momento de su servicio.
Los levitas eran la tribu elegida para alabar el nombre de Dios, eran los encargados de llevar al pueblo a la presencia de Dios por medio de canciones y danzas. Ellos ministraban a Dios por medio de las canciones y letras que componían.
Los samaritanos para los judíos eran personas no deseables, gente inmunda que habían perdido el derecho de ser hijos de Dios ya que en la época de cautiverio de Israel, en samaria se habían asentado esclavos de todas las demás naciones y los judíos que quedaron en esa ciudad, mezclaron su sangre con la de los demás, es decir, se casaron con esclavos de otras naciones, y por ley el pueblo Israelita no podía cazarse con nadie que no fuera de su nación. Por esto los samaritanos eran tenidos en poco, mucho más inferiores a un perro.
Jesús presenta a estos personajes y cuenta que ni el sacerdote, (consagrado a Dios, siervo del Dios de los cielos), ni el Levita (persona que conoce a Dios por estar en su presencia lleno de Unción producto de su adoración a Dios, el Ungido de Dios), pararon a auxiliar a este viajero. Capaz que llegaban tarde a un culto si se detenían a ayudarlo,o por ahí el sacerdote tenía que compartir un mensaje de parte de Dios al pueblo y no podía perder el tiempo con este que estaba tirado en el camino. Tal vez pensaron que al regresar de la reunión si el hombre seguía tirado en el piso iban a pasar a verlo. Tal vez por miedo y desconfianza de que les pase lo mismo no quisieron comprometerse a ayudar a este hombre, o tal vez el propio prejuicio de ellos fue el que les dijo que si ese hombre estaba en esa situación era por que se lo buscó y seguro se lo merecía.
Al aparecer el Samaritano la palabra lo describe que "fué movido a misericordia", palabra que significa: compadecerse de la miseria del otro, es decir, de su mala situación. los tres personajes vieron al hombre tendido en el piso pero solo el samaritano se detuvo, se acercó, vendó sus heridas, les echó aceite y vino, lo subió a su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de el. En otras palabras, se hizo cargo. (Mesón era una especie de Hotel para los viajeros)
La palabra en esta parte da a entender que el samaritano se quedó cuidando al hombre en el mesón "otro día al partir", no lo llevo hasta el mesón y lo tiró adentro y se fue, no. Sino que se quedó a cuidar al hombre hasta que mejorase. Este buen samaritano ejemplifica a Jesús, y su actitud con la Iglesia, el quiere que ninguno se pierda. En el versículo 35 de este capítulo vemos que el samaritano paga al mesonero los gastos y le deja plata demás para que cualquier cosa que necesitara el hombre en recuperación, este mesonero se los de, y le dice que en caso de que necesite más, él se lo iba a pagar cuando regresara. y le encarga que lo cuide.
Jesús nos deja este pasaje para que no seamos como el sacerdote o el levita que se creían tan importantes en Dios que no fueron capaces de ayudar a su prójimo. Nunca Dios va a priorizar tu servicio a él antes que tu servicio hacia los demás, por que Dios
esto quiere que hagamos, que nos ayudemos unos a otros por el amor que le tenemos a él. No nos creamos que somos grandes eminencias delante de las demás personas sino que con amor entendamos que lo que Dios te da es para que sirvas a los demás.
Jesús pagó un precio en la cruz y dejó a aquellos que creen en su nombre a cargo de personas responsables con autoridad suya para que cuiden a su pueblo, con el mandato de que todo lo que necesiten se lo den que cuando el regrese lo va a pagar todo.
Si hoy viéramos a un hermano que iba bien en el camino del Señor pero de repente los "ladrones" lo sorprendieron en el viaje y quedó tirado como mu**to no hagamos la mirada a un lado, no pasemos de largo, sino que como buenos hijos de Dios extendamos una mano, démosle una ayuda, cuidemos de él hasta que pueda volver al camino. La palabra dice que los que son espirituales deben restaurar al hermano con espíritu de mansedumbre, y la historia que Jesús cuenta da detalles del cuidado que el samaritano le propició al accidentado: "tubo misericordia", no se creyó superior, se dispuso a servirlo, "vendó sus heridas" las cubrió en oración, "echó aceite y vino" sobre las mismas, esto es pedir que el Espíritu Santo no se aparte de la persona sino que permanezca sobre él para que lo ayude, el vino es sinónimo de la sangre de Jesús derramada en la cruz, sería como orar por la persona afectada con un verdadero deseo de que se recupere y no perezca, teniendo en cuenta el sacrificio que Jesús hizo por él. "Lo puso en su cabalgadura" lo cargó, es como ponerse al hermano sobre los hombros para que pueda caminar. es hacernos responsables que la vida espiritual de los demás también nos corresponde. No solo vamos a rendir cuentas por nosotros mismos sino también por los demás, si fuimos de ayuda o de tropiezo, si extendimos una mano a los necesitados o cerramos el corazón.
La última parte de esta história Jesús remarca que hay personas encargadas del cuidado de aquellos que caen en el camino, no solo cada creyente es responsable del prójimo, sino que, Dios dejó personas a cargo: Líderes, diáconos, ancianos, Pastores, ministros, etc, para que cuiden de las personas.
Como dije este hombre fue sorprendido por los ladrones en el camino, habla específicamente de personas que están dentro del reino, no de los que no conocen a Dios, sino de los creyentes.
y Jesús personificado en el samaritano cuando ve al hombre tendido no le pide que siga caminando, tampoco le dice que se levante y siga el viaje, no le dice que tiene que seguir sirviendo, que se levante y adore, no le pide que se esfuerce para honrarlo, no, sino que movido a misericordia lo ayuda para que mejore, para que sane, por que sabe que una persona herida en el camino es una persona que muere por no ser atendida como corresponde.
Si alguna vez en tu camino llegás a encontrar a un hombre herido, no pases de largo, ejemplo nos dejó el Señor de lo que tenémos que hacer.
Esta parte que sigue es para los quisquillosos que buscan justificarse tal cual lo hizo el intèrprete de la ley.
Lo que acabo de escribir esta basado en toda la palabra de Dios, podemos agregar los pasajes que hablan sobre la corrección a los hermanos y a los que andan desordenadamente, pero si prestamos atención al pasaje compartido deberíamos entender que el ejemplo que Jesús pone es de un hombre que iba bien y de repente fue sorprendido por un ataque en el que no pudo hacer nada.
Leamos con entendimiento y dejemos que el Espíritu Santo nos revele la palabra lejos de nuestros propios prejuicios que muchas veces disfrazamos con versículos para usarlos como escusas por que nos conviene para no hacer lo que nos llevaría a "rebajarnos" a servir como Dios quiere y no como a nosotros nos parece.
Jesús termina el relato con las siguientes palabras: "ve, y haz tú lo mismo".
Nos vemos la semana que viene!! voy a tratar de no ser tan extenso la próxima!! :)