21/09/2026
Hay una creencia instalada de que si hay hijos, el testamento no sirve para nada. Y no es exactamente así.
La ley protege a los herederos forzosos con lo que se llama la legítima — en el caso de los hijos, dos tercios de la herencia. Pero el tercio restante puede distribuirse libremente según la voluntad del fallecido.
Entender cómo se combinan la legítima y el testamento es clave para saber exactamente qué corresponde — y para evitar sorpresas o conflictos entre herederos cuando llegue el momento.