21/04/2023
LAS ENFERMEDADES JURÍDICAS...
.. Los abogados padecen mucho, aún así no van diciéndolo por el mundo, porque casi todos aman su trabajo...
.. El abogado padece de la espalda pues lleva una enorme responsabilidad sobre sus hombros, recuperar un patrimonio, obtener justicia, lograr que el culpable no quede impune...
.. Puede padecer de soberbia, de altivez, de negación... Cuando cree que ya lo sabe todo y entonces está perdido...
.. Padece de un sentimiento abrumador y el
cuerpo siempre en tensión, lleno de problemas ajenos que va recogiendo en el camino para ponerlos bajo la lente, diseccionarlos, analizarlos y documentados detenidamente...
.. Padece insomnio pues se queda pensando si ha hecho lo suficiente y repasa esa audiencia en su cabeza como antes repasó sus alegatos frente al espejo, repasando también lo que dijo su contraparte y tratando de anticiparse a la decisión del Juez...
.. El abogado padece ojeras, cuando como juez se queda repasando el expediente complicado y arrugado de tantas veces que ha marcado y desdoblado las hojas, confundido entre lo que dice la ley, lo que siente justo y lo que sería correcto, ojeras que se pasaron la madrugada entre códigos y hojas en blanco esperando una sentencia que cambiará la vida de múltiples personas..
.. El abogado padece reflujo pues se le alborotan las vísceras del coraje e impotencia que se ha tragado a veces, retentado por la corrupción e impunidad que truncan su vocación...
.. Padece del colon pues el estrés de los términos, la carencia de fundamentos, lo obsoleto de la la ley le pegan bajo y directo a las vísceras...
.. Entonces se gana o se pierde y él debe sacudirse la pasión y dar vuelta a la hoja, pero entonces ve que ha dejado piel y tendones en cada página, que la sala se hace enorme y se siente una desoladora soledad y donde abundaban las palabras ahora escasean ante los ojos de un representado que grita ¡Confíe en usted! ¡¿Qué haremos ahora?! ¡No es justo!
.. Y es que a veces no es justo, entonces contrae el abogado la locura y dedica días a los recursos, a los amparos, a las declaraciones en medios, a estirar el derecho para encontrar como revertir, frenar o minimizar el daño causado...
.. El abogado está enfermo, está loco, porque teniendo la cura para vivir en paz... Elige NO hacerlo…
“El Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando…”