19/10/2021
Podemos pasar días, meses, años queriendo ocultar nuestra vulnerabilidad sin embargo a la corta o a la larga termina saliendo.
En esa carrera contra corriente que hacemos para esconder lo que no sabemos, no podemos, no nos sale, nos perdemos de vivir la experiencia de mostrar nuestra vulnerabilidad o de transformarnos cuando el otro nos muestra la suya.
Es que la escondemos para que el otro no me vea débil o no descubra lo que me falta, o no se, o no tengo.
Sin embargo estamos desaprovechando la ENORME experiencia de transformar al otro al mostrarnos tal cual somos. Y así también transformarnos a nosotros mismos.
Cuando empecé a trabajar mi exigencia, que estaba siendo poco funcional para mi, empecé a darme cuenta que justamente esa vulnerabilidad es lo que me hace humana pude empezar a descubrir que no sólo yo voy más liviana por la vida cuando me muestro entera si no que además, y casi sin darme cuenta, puedo abrir en el otro la puerta a mostrar eso que está queriendo tapar. A también darse ese permiso.
Y tan valioso es para el otro, que la semana pasada, en un taller presencial que dí, escuche la GRATITUD de quienes, con mucha apertura, pudieron transformarse al escuchar la vulnerabilidad de otro. Escuche la liviandad con la que se fueron cuando pudieron, a partir de la historia de otro, conectar con su propia vulnerabilidad.
Creemos que al hacerlo el otro puede rechazarnos, sin embargo sucede todo lo contrario, porque empezamos a conectarnos desde un lugar más genuino.
Y ahí cuando conecto conmigo, cuando me doy cuenta que NO SOY lo que no puedo, puedo conectar con el otro y empezar a hacer pedidos o a generar conversaciones porque además no todos somos vulnerables en lo mismo, con lo cual podemos complementarnos. 🙌Y qué bueno que así sea!!
👉La propuesta es poner el foco en nuestra vulnerabilidad con una mirada apreciativa a mi mismo. Te animás?
Te invito a observarte 🧐 y ser el cambio que queres lograr 🧚