-UN VIAJE HACIA LA FELICIDAD-
Buscar la felicidad es parte de nuestra naturaleza humana; seamos conscientes de ello, o no, es nuestro anhelo más grande. Reflexiona un poco y verás cómo todo lo que haces -tu trabajo, tus proyectos, tus relaciones, tus hobbies- lo realizas buscando alguna forma de poder traducirlo en felicidad. Así que, ya sea de manera consciente o inconsciente, la felicidad es el
propósito más alto y. si no es el más alto, sí es al menos uno de los propósitos más importantes en nuestra vida. Es lo más conveniente y recomendable. La felicidad ofrece múltiples beneficios. Diversas investigaciones comprueban que la gente feliz es más sana integralmente: cuenta con un sistema inmunológico fuerte (sana físicamente), es enfocada y creativa (sana mentalmente), resiliente y generosa (sana emocionalmente); además, logra establecer buenas relaciones personales y profesionales (sana interpersonalmente) y, por si fuera poco, es exitosa en sus proyectos y negocios, tiene un mejor desempeño y mejores ingresos. Así que buscar la felicidad es una excelente decisión. Sin embargo, existe una paradoja:
Si estamos de acuerdo -o hemos llegado a la conclusión- en que ser feliz es nuestro anhelo más grande o bien, uno de los más importantes y si, además, buscar la felicidad es una excelente decisión:
¿Por qué entonces hay tanta gente infeliz? ¿cómo es posible que los índices de estrés, de ansiedad, depresión y suicidios, se hayan sextuplicado en los últimos 15 años? La cuestión es que, aunque todos deseamos la felicidad, -como ya vimos- no siempre somos conscientes de ello y tampoco sabemos cómo encontrarla, cómo retenerla, cómo recuperarla. En algunos otros casos, aunque nos encantaría obtenerla, ni siquiera nos atrevemos a ir decididamente por ella, como si no nos sintiéramos merecedores de nuestra propia felicidad. Así que mi propósito es entonces, en primer lugar, ayudarte a descubrir o recordarte que tienes el derecho de buscarla y, sobre todo, de obtenerla y, una vez que generes esta convicción, facilitar y potenciar tu viaje hacia ella, con lo que conseguirás crearte una vida cada vez más y más plena...
La felicidad puede ser más que sólo algunos buenos momentos; más que brisa fresca de vez en cuando, más que placer efímero, más que una racha de buena suerte; puede ser -y ES- un estado de ser, de pensar y de vivir. No estas condenado a vivir una vida medianamente buena. Podemos disfrutar vidas altamente gozosas. Si te cuesta creer esto, al menos cuestiónate si consideras que tu vida podría ser mejor. No te niegues la oportunidad de hacer este viaje. Ten la certeza que será una aventura emocionante, apasionada, inolvidable y de profundo valor en tu vida. Para mí, será un honor acompañarte para facilitar y potenciar tu camino hacia la verdadera felicidad.