27/08/2026
Crisis corporativa y riesgos penales
Por Renzo Vasquez Villacorta
“Podemos definir una crisis corporativa situación de pérdida de control de las operaciones, capaz de generar resultados inciertos para la organización y sus vinculados —administradores, accionistas, representantes o proveedores— en aspectos legales, reputacionales o patrimoniales”.
En RVV Rechtskraft identificamos dos etapas de intervención:
A) Intervención preliminar inmediata (contingencia): busca identificar los riesgos inmediatos. Aquí resulta vital el criterio táctico del abogado de crisis frente a accidentes, posibles delitos o situaciones que puedan generar investigaciones o responsabilidades penales.
Es fundamental identificar a las partes involucradas, suspender las actividades relacionadas y establecer objetivos de control. La finalidad es “cortar el incendio en la pradera”, detener la expansión de la crisis y recopilar información.
B) Intervención profunda estructurada (retomar el control): implica analizar los hechos, sujetos involucrados, riesgos latentes y consecuencias. El abogado de crisis debe ser directo: será necesario tomar decisiones y asumir sus costos.
Debe evaluarse qué se está dispuesto a perder y qué se puede obtener a cambio: iniciar acciones legales, emitir pronunciamientos públicos, negociar o prevenir procesos jurisdiccionales. Así se construye una estrategia escalonada para recuperar el control.
El abogado de crisis debe ser la roca en medio de incertidumbre. Empresarios y ejecutivos saben solucionar problemas, pero pueden evaluar los riesgos desde una perspectiva predominantemente corporativa y subestimar sus consecuencias legales.
La prevención de riesgos legales es vital; los riesgos penales exigen especial cuidado. El objetivo del abogado de crisis es encontrar soluciones legales y creativas que permitan recuperar el control, proteger a la organización y garantizar la seguridad de sus operaciones.