13/05/2026
EL FUTURO DE LA NACIÓN NO SE NEGOCIA: DEJEN A LOS NIÑOS EN PAZ
Nos repiten hasta el cansancio que "los niños son el futuro de la nación", una frase hermosa que se ha convertido en el eslogan favorito de políticos corruptos que se llenan la boca hablando de la infancia mientras destruyen el país que esos niños van a heredar. La verdadera protección de los niños no se logra con Ministerios inútiles, discursos con perspectiva de género, ni con lenguaje inclusivo. Se logra con hechos, con orden y con moral.
Proteger a los niños no es solo una obligación moral, es la inversión más inteligente que una nación puede hacer por su futuro, pero el gobierno peruano no lo hace. Ellos no son únicamente los ciudadanos del mañana, sino miembros activos de nuestra sociedad presente. La mejor política social para la infancia es una economía libre y pujante que les permita a los padres trabajar de forma digna y llevar el pan a la mesa, sin tener que estirar la mano para pedir un subsidio estatal. Un pueblo desnutrido es un pueblo fácil de dominar.
LA FAMILIA ES EL VERDADERO ESCUDO
El primer y más importante anillo de protección de un niño no es el Estado; es la familia. Pretender que el Estado críe y eduque a tus hijos es entregarles el control de sus mentes. Un niño protegido es aquel que crece en un hogar con valores sólidos, donde se le enseña el respeto, el valor del esfuerzo y la dignidad. El colectivismo quiere destruir la autoridad paterna para que los niños dependan del burócrata de turno. No lo permitan.