14/08/2026
LOS TENTÁCULOS DE PRODUCE Y LA SNP HAN ATRAPADO A LA “EVIDENCIA CIENTIFICA”
POR: CÉSAR CÓRDOVA PONCE (*)
El Instituto del Mar del Perú (IMARPE) ha sido históricamente el orgullo científico del país. Su prestigio internacional y la rigurosidad de sus informes técnicos son los escudos institucionales que tanto el Ministerio de la Producción (PRODUCE) como la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) repiten constantemente como un mantra para validar la gestión pesquera.
Sin embargo, detrás de la impecable fachada de la "evidencia científica", se viene tejiendo una red de coincidencias, decretos a la medida y cambios intempestivos de timón que generan profundas dudas y sospechas en el manejo de la pesca industrial.
La meritocracia, aquella promesa estatal que buscaba blindar la autonomía del ente científico mediante concursos de méritos a cargo de SERVIR y que quedó establecida en el Decreto de Urgencia 015-2020, parece haber quedado definitivamente sepultada bajo los intereses del poder de turno.
Las sospechas no nacen del aire; se alimentan de nombres y fechas precisas. En septiembre de 2024, se emitió el polémico Decreto Legislativo 1677, una norma que eliminó el concurso público meritocrático y le otorgó a PRODUCE la facultad de nombrar a la jefatura del IMARPE basándose en la "confianza" política. El ministro encargado de firmar y refrendar aquel decreto fue Sergio González Guerrero.
Hoy, en un giro del destino que levanta suspicacias en el sector, González Guerrero ha regresado a las oficinas de San Isidro tras ser designado oficialmente como asesor del Despacho Ministerial de PRODUCE mediante la Resolución Ministerial Nº 000224-2026-PRODUCE. Para los observadores más críticos del sector, resulta una coincidencia sumamente llamativa: quien diseñó el marco legal para debilitar la valla meritocrática del ente científico, hoy vuelve para asesorar en la ejecución de la política pesquera desde las sombras de la alta dirección.
La tensión alcanzó su punto máximo a inicios de agosto de 2026. En medio de un escenario de alta incertidumbre por las cuotas y vedas de la primera temporada de anchoveta, el Poder Ejecutivo ejecutó una salida intempestiva: mediante la Resolución Suprema N.° 012-2026-PRODUCE, se le dio un sorpresivo "gracias por los servicios prestados" al contralmirante (r) Jorge Manuel Paz Acosta, cortando su liderazgo al frente de la institución.
¿Quién asumió las riendas de la joya científica del mar peruano? El Ministerio de la Producción extendió sus tentáculos internos y colocó en calidad de encargado al biólogo Renato Guevara Carrasco. El detalle que enciende las alarmas de los pescadores industriales es que no llega como un técnico independiente, sino arrastrando el cordón umbilical de la política ministerial: ejerce de forma simultánea como Asesor II del Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura.
¿Cómo puede el IMARPE dictar recomendaciones científicas con total neutralidad si su presidente ejecutivo reporta directamente, en su otra faceta laboral, al viceministro que toma las decisiones políticas y comerciales del sector?
Esta preocupante captura institucional coincide temporalmente con el lanzamiento de la Operación Eureka LXXVIII, un despliegue de 22 embarcaciones industriales orientadas a evaluar biológicamente la biomasa de anchoveta para intentar "salvar" la temporada afectada por condiciones climáticas adversas.
Conducida técnicamente bajo este nuevo esquema de subordinación directa, los resultados de este tipo de operaciones exploratorias comienzan a ser percibidos por las bases pesqueras como dudosos y carentes de una transparencia real. El temor latente en los puertos es que las cuotas de pesca ya no respondan estrictamente a lo que las redes científicas extraen del mar, sino a las necesidades de las conveniencias políticas y a las presiones de las grandes empresas pesqueras alineadas bajo un mismo discurso coordinado.
El IMARPE sigue gozando del respeto internacional por la capacidad de sus cuadros técnicos, pero la cabeza de la institución ha pasado de la meritocracia firme al control absoluto de la confianza del Ministerio de la Producción. Mientras PRODUCE y la SNP sigan repitiendo el mismo estribillo y coincidiendo en el libreto de la "EVIDENCIA CIENTÍFICA", las encargaturas exprés y los asesores multipropósito demuestran que, en el mar peruano, las decisiones se están cocinando en despachos bien alejados de las orillas del rigor.
(*) ABOGADO Y PERIODISTA