15/02/2026
Hubo una versión de mí
que dudaba.
que se escondía.
que negociaba con el miedo.
Ese hombre ya no vive aquí.
Hoy soy un hombre que no se esconde.
Que no se rinde.
Que no retrocede cuando incomoda.
Solo avanzo.
Aunque duela.
Aunque cueste.
Aunque nadie lo vea.
Porque entendí algo brutal:
El dolor no es una señal para detenerse.
Es una señal de que estás creciendo.
La mayoría espera sentirse listo.
Los que construyen destino avanzan sin estarlo.
No se trata de ser invencible.
Se trata de no volver atrás.