10/04/2026
(En su onomástico, memoria viva de México)
Carlos Alberto Manzo Rodríguez (1985–2025) fue un político mexicano originario de Michoacán que dedicó su vida al servicio público, destacándose por su cercanía con la gente y su firme postura frente a la inseguridad que azota a su estado. Llegó a ser presidente municipal de Uruapan en 2024 como candidato independiente, reflejo del respaldo ciudadano y de una trayectoria que buscaba romper con las estructuras tradicionales de poder.
Antes de asumir la alcaldía, se desempeñó como diputado federal, donde impulsó causas sociales y mantuvo una voz crítica frente a la violencia y la presencia del crimen organizado en la región. Ya como alcalde, su administración se caracterizó por intentar recuperar la paz en Uruapan, una de las zonas más complejas del país debido a la actividad delictiva.
El 1 de noviembre de 2025, en un hecho que conmocionó a México, fue asesinado a balazos durante un evento público del Día de Mu***os, mientras convivía con la ciudadanía en el Festival de Velas. Su muerte simbolizó no solo la pérdida de un líder local, sino también el profundo desafío que enfrenta el país en materia de seguridad.
Carlos Manzo había denunciado amenazas y solicitado apoyo para enfrentar al crimen organizado, lo que convirtió su figura en un símbolo de resistencia frente a la violencia. Su as*****to generó indignación nacional, movilizaciones sociales y un llamado urgente a la justicia.
Hoy, en su onomástico, su memoria permanece viva en el pueblo de Uruapan y en todo México como ejemplo de valentía, compromiso y servicio. Recordarlo no solo es honrar su vida, sino también renovar la exigencia de un país más justo, donde ningún servidor público ni ciudadano tenga que pagar con su vida el anhelo de paz.
Carlos Manzo vive en la memoria de su pueblo, como símbolo de lucha y esperanza para México.