07/08/2020
Un mundo legal post-Coronavirus: más amigable, menos papel.
En cierto momento, a finales de este año o principios del siguiente, nos moveremos en un mundo post-coronavirus. ¿Cómo sería ese mundo desde la perspectiva de una firma legal? Si me preguntan, involucrará relaciones más profundas, menos papel y más flexibilidad.
Relaciones más profundas.
Existen investigaciones que muestran que atraviesan juntas un intenso estrés, terminan con relaciones más fuertes. La guerra es uno de los más grandes estreses que alguien podría enfrentar, sin embargo, esto origina a una de las más grandes amistades e increíbles actos de heroísmo y sacrificio.
Como Emma Seppala de la Universidad de Stanford señala, “El entender nuestra vulnerabilidad – que la vida no promete nada – tal vez sea escalofriante, pero puede inspirar amabilidad, conexión, y deseo de estar juntos y apoyarnos unos a otros”.
Para esclarecer este punto, escuché una historia esta semana de una socia de la firma legal que se comunica con cada persona de su equipo vía Zoom. Esos contactos cubren algunos asuntos del trabajo, pero mayormente son sobre compartir sus miedos, pérdidas, dolor y el humor negro de la pandemia y sus experiencias trabajando remotamente. Ella dijo que alienta a los miembros de su equipo a no tratar de evitar las interrupciones de sus parejas, niños o mascotas durante las video llamadas.
Ella señala su sorpresa al descubrir lo profunda y personal que se volvieron las conversaciones, y lo cerca que se sintió con los miembros de su equipo. Ver a su equipo en casa interactuando con sus seres queridos agregó un nuevo nivel de entendimiento y apreciación de cada uno de ellos.
Ella imagina un mundo post-corona con conexiones sociales más profundas – tanto con el personal como clientes. El atravesar una crisis juntos puede ayudar a crear confianza y entendimiento, los cimientos de toda relación de negocios sólida.
Menos papel.
Sobre la pasada década, muchas firmas han invertido en caros y sofisticados sistemas de administración de documentos para reducir el uso de papel, proceso simplificado y mejora del control.
Es común que las firmas no noten todos los beneficios de esos sistemas porque un pequeño grupo de abogados, generalmente los socios mayoritarios, se rehúsan a cambiar sus hábitos y prefieren trabajar solo en papel y/o mantener copias en papel de todo.
El coronavirus forzó a algunas firmas a cambiar oxidados hábitos de trabajo en alrededor de una semana. Cuando el papel sea inaccesible y no haya ningún asistente a su lado, solo entonces entenderá que es necesario un cambio y el doloroso proceso de salir de la zona de confort comenzará.
En un mundo post-corona, habrá menos papel y mayor cumplimiento de sistemas empresariales que prometen mucho pero a menudo ofrecen menos. Aunado a esto, es probable que existan flujos de trabajo más definidos, mayor soporte para aplicaciones basadas en la nube y mejor uso de las plataformas de negociación.
Como experto en gestión de proyectos legales, Ron Friedman menciona, “El litigio e investigaciones han empleado ejércitos de abogados de contratos para revisar en documentos responsabilidad y privilegios… La tecnología existe para una revisión remota de documentos segura. Aunque la supervisión y colaboración puede ser difícil si se hace de manera remota, aprovecha un grupo de trabajo más amplio (y que cumple con las normas de distanciamiento social).”
Mayor flexibilidad.
Antes del Covid, los acuerdos de trabajo flexibles eran más bien la excepción y no la regla en el mundo del Derecho. Los pasados días han revertido esta estadística.
La experiencia positiva en las reuniones por videoconferencia, el acceder a archivos de manera remota, la colaboración en línea compartiendo documentos y llegar a arreglos con el equipo y clientes trajo una nueva comprensión: no necesitamos que todos estén en la oficina al mismo tiempo. Si alguien quiere la opción de flexibilidad laboral, puede hacerse sin destruir la productividad o la dinámica de equipo.
Si bien no considero que surja un turno completo post-corona para trabajar de manera remota o la instalación de oficinas ágiles (una oficina sin escritorios asignados), esperaría que las firmas sean más acordes con personas que buscan acuerdos de flexibilidad laboral que incluyan algún tiempo regular de trabajo desde casa u otras localidades fuera de la oficina.
Trabajar de manera remota debe ser balanceado con tener un equipo reunido en cierto espacio para colaborar y resolver problemas complejos de clientes, para compartir conocimiento y para socializar. Aún no existe tecnología que pueda sustituir las interacciones cara a cara o las oportunidades que surgen de escuchar conversaciones y encuentros inesperados con colegas en pasillos y cocinas.
Conclusión
En conclusión, el mundo legal post-coronavirus será diferente. Si bien hay mucho para preocuparse, también hay aspectos positivos para reflexionar y en los que concentrarse.
Publicación original: https://www.linkedin.com/pulse/post-coronavirus-legal-world-more-kindness-less-paper-joel-barolsky/