15/09/2026
El lunes se presentó el Paquete Económico 2027. Es un documento largo, y la mayoría de lo que trae no te afecta. Pero hay tres cosas que sí, y prefiero que las escuches de mí antes que en una versión alarmista.
Antes de nada, lo más importante: esto es una iniciativa, no es ley. El Ejecutivo la propone, el Congreso la discute durante octubre y noviembre, y puede cambiar o no aprobarse. Nada de esto aplica hoy. Lo que sigue es para que lo tengas en el radar, no para que corras a hacer algo.
Uno. Si estás en RESICO, el techo sube. Hoy sales del régimen al pasar de 3.5 millones de pesos al año. La propuesta lo lleva a 5 millones. Para personas morales el salto es de 35 a 50 millones, y además el régimen dejaría de ser obligatorio: sería opcional. Para muchos negocios que venían creciendo con el freno puesto, esto cambia la conversación.
Y hay algo más para las morales que están en el régimen, que casi no se ha mencionado: se propone duplicar los porcentajes con los que deduces tus inversiones. Un equipo de cómputo pasaría de deducirse a la mitad por año a deducirse completo. Una camioneta, del 25% al 50%. Las construcciones, del 13% al 26%. Eso no es un tecnicismo contable: cambia cuándo recuperas fiscalmente lo que inviertes, y por lo tanto cuándo conviene invertir.
Dos. Aparece una opción de pagar IVA al 7%. Y aquí quiero ser muy claro, porque suena mejor de lo que es para algunos. La propuesta permitiría a quienes están en RESICO pagar el 7% sobre lo que cobran, en lugar del cálculo normal. Suena a descuento. Pero tiene una condición fuerte: no acreditas nada de lo que pagas de IVA en tus compras.
Si tu negocio es de servicios y compras poco, probablemente te convenga. Si eres comercializadora y traes mucho IVA acreditable, te puede salir caro. Y hay un detalle que casi nadie va a leer: la opción se toma por el año completo y no se puede cambiar a media marcha. Es de las decisiones que se hacen con números en la mesa, no de oído.
Tres. Si tu empresa factura más de 50 millones, hay un cambio grande. Se propone limitar cuánto de tus gastos puedes deducir y cuánto de tus pérdidas de años anteriores puedes aplicar. Es el cambio de mayor peso del paquete y merece su propia conversación; se la voy a dedicar esta semana a los colegas.
Mi consejo por ahora, y es un consejo de calma: no tomes ninguna decisión con esto todavía. Falta que el Congreso lo discuta. Lo que sí vale la pena es apartar un rato en octubre —que de todos modos ya te recomendé apartar para el cierre— y agregarle una pregunta: si esto se aprueba tal como está, ¿me mueve algo?
¿Ya sabías que venía, o es la primera vez que lo escuchas?
— Ernesto Sobrino