14/06/2026
¿Qué hacer en una situación así?
Primero, saludar al oficial y conducirse con respeto. La exigencia de legalidad nunca debe confundirse con una falta de respeto a la autoridad.
Después, solicitarle que se identifique mediante su credencial institucional para verificar su nombre, cargo y vigencia. Si el elemento tiene el rostro cubierto, pedir que se descubra para conocer plenamente quién está realizando el acto de autoridad.
Si los agentes afirman que se trata de un control preventivo legítimo y no de una simple revisión de rutina, y pretenden inspeccionar su persona o sus pertenencias, solicite que se indique con precisión el fundamento legal de su actuación.
El artículo 16 constitucional es claro al establecer que nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones sino mediante mandamiento escrito de autoridad competente, debidamente fundado y motivado, salvo los supuestos excepcionales previstos por la propia Constitución y la ley.
En el supuesto de que no exista flagrancia, caso urgente o una sospecha razonable individualizada respecto de su persona, sino que se trate de un operativo general en el que se está revisando a todos los ciudadanos por igual, solicite que se exhiba el oficio de comision o documento mediante el cual se ordenó dicho operativo, a efecto de verificar qué autoridad lo emitió, cuál es su fundamento legal, qué corporaciones participan, cuál es su objeto y durante qué periodo debe ejecutarse.
"La legalidad de un acto de autoridad no debe presumirse; debe poder acreditarse" Por ello, como ciudadanos tenemos derecho a conocer el fundamento y la motivación de cualquier acto de molestia que pretenda realizarse en nuestra contra.
Si la actuación se encuentra debidamente fundada y motivada, no debe haber inconveniente en cooperar. Exigir legalidad y respetar a la autoridad son obligaciones que pueden y deben coexistir en un Estado de Derecho.