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🥴 A poco en su trabajo son así??? Cuenten en qué empresas... Los leemos.
18/08/2026

🥴 A poco en su trabajo son así???

Cuenten en qué empresas... Los leemos.

¿Cuándo fue la última que ves que tuviste asamblea sindical? Porque los charros ni hacen... Necesitamos más sindicatos q...
17/08/2026

¿Cuándo fue la última que ves que tuviste asamblea sindical? Porque los charros ni hacen...

Necesitamos más sindicatos que defiendan realmente a los trabajadores.

Que revisen el Contrato Colectivo de Trabajo.

Que hagan la revisión salarial.

Que defiendan la seguridad social y todas las prestaciones sociales.

Menos CTM, menos CROC, menos sindicatos charros...

15/08/2026

los cambios arancelarios y la eliminación paulatina del T-MEC traerá para nuestro país desempleo y pobreza y, como siempre sucede en los países capitalistas, la afectación principal será para quienes tienen que vender su fuerza de trabajo.

Los accidentes laborales, una tragedia diaria de la población trabajadoraRosa EspinozaSe encontraban en sus labores diar...
15/08/2026

Los accidentes laborales, una tragedia diaria de la población trabajadora
Rosa Espinoza

Se encontraban en sus labores diarias, eran soldadores, trabajaban en un tractocamión con una cisterna tipo p**a, al parecer transportaba brea que es un componente derivado del petróleo y sirve para el asfalto de los caminos, eran cuatro trabajadores que fallecieron casi en forma instantánea al explotar el camión que intentaban reparar, sucedió el pasado lunes 3 de agosto en una pensión para vehículos ubicada en la calle Tamiahua del municipio de Tlaquepaque, Jalisco.
La noticia fue dada a conocer por diversos medios de comunicación y sólo se dijo que se investigarían las causas sin dar mayor información, salvo el detalle de los cuatro hombres fallecidos de entre 35 y 40 años y la evidencia de un soplete y equipo de soldadura. Una tragedia para estas familias, de las cuales ya no se dice nada, solo se suma a la tragedia de otras familias trabajadoras que pierden a un ser querido o que sufren las consecuencias de los accidentes de trabajo.
La necesidad de trabajar y llevar el sustento diario a la familia obliga a los trabajadores a desempeñar sus labores en las condiciones más adversas e inseguras, al grado de arriesgar su propia vida, mientras que a los patrones no les interesa la vida de los trabajadores, pues sólo les interesa lo que pueden obtener del tiempo trabajado, las ganancias que le puede reportar el trabajo no pagado al obrero. La vida de estos trabajadores, para el patrón, sólo significó una cifra más en la lista de los accidentes de trabajo.
Un accidente de trabajo, uno más que se suma a la lista de los más de mil 100 reportados diariamente por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), o de los 390 mil a 420 mil reportados por el mismo instituto y que suceden al año en nuestro país, los cuales son documentados por el Instituto Nacional Estadística y Geografía (INEGI).
Según el INEGI el 68 por ciento de estos accidentes de trabajo afecta a los hombres y el 32 por ciento a las mujeres trabajadoras, que los sectores con mayor incidencia son la industria manufacturera, de la construcción y la automotriz, siendo los estados de Jalisco, Estado de México y Guanajuato los que concentran el mayor porcentaje.
Según el artículo 42 de la Ley del Seguro Social el accidente de trabajo es “toda aquella lesión orgánica o perturbación funcional, inmediata o posterior; o la muerte, producida repentinamente en ejercicio, o con motivo del trabajo, cualquiera que sea el lugar y el tiempo en que dicho trabajo se preste”. También se considera accidente de trabajo el que ocurra en el trayecto directo entre el domicilio del trabajador y el domicilio de la empresa.
Esta misma ley determina que se consideran riesgos de trabajo los accidentes y enfermedades a que están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo del trabajo y en su artículo 55 dice que los riesgos de trabajo pueden producir incapacidad temporal, incapacidad permanente parcial, incapacidad permanente total y la muerte.
También establece que el trabajador asegurado que sufra un riesgo de trabajo tiene derecho a las prestaciones de asistencia médica, hospitalización, aparatos de prótesis y ortopedia y rehabilitación, en forma general, y en particular a recibir las prestaciones en dinero que correspondan con el tipo de incapacidad determinado por el IMSS y en el caso de la muerte por la indemnización a los familiares del trabajador fallecido.
Cabe señalar que a nivel mundial nuestro país ocupa el nada honroso tercer lugar, pues destaca entre las naciones con mayores tasas de riesgo para la clase trabajadora, especialmente en las industrias de la construcción, la manufacturera y la automotriz, según los reportes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Esto se debe a la falta de procedimientos y mejores prácticas de prevención. Se consideran condiciones peligrosas los métodos y procedimientos de trabajo incorrectos, defectos en los equipos, maquinarias, herramientas de trabajo e instalaciones; incorrecta colocación de los materiales o productos en las áreas de trabajo; instalaciones con deficiente mantenimiento y falta de orden y limpieza en las áreas de trabajo; por la falta de equipos de protección, falta de condiciones mínimas de seguridad, falta de mantenimiento en máquinas, por la maquinaria e instrumentos de trabajo en mal estado, o por actos inseguros como el uso inapropiado de equipos, operar equipos sin autorización y sin adiestramiento previo, por alguna de estas causas o por la concomitancia de todas ellas.
Lo cierto es que el trabajador está expuesto y en México no existe una cultura de la prevención de accidentes, ni siquiera la mayoría de los trabajadores cuenta con Seguro Social, pues según las mismas cifras que reporta el IMSS solo registra 22 millones 779 mil 704 trabajadores inscritos, de un total de poco más de 59 millones de trabajadores que constituyen la población ocupada en México, ni siquiera la mitad de los trabajadores mexicanos cuentan con Seguro Social. De acuerdo con datos reportados por el INEGI hay 33 millones 100 mil personas que laboran en la informalidad y un millón 800 mil mexicanos en el desempleo; todos ellos, los que trabajan en la informalidad y los desempleados no cuentan con seguro social ni con algún sistema de salud que los proteja.
El sistema de salud en México es anacrónico e insuficiente, no existe una infraestructura adecuada a las necesidades de la población trabajadora ni un sistema de salud que garantice el derecho humano a la salud, a saber: desde el año 1943 que el Departamento de Seguridad Pública se convirtió en la Secretaria de Salubridad y Asistencia y, de que en ese mismo año, se fundara el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), después sólo se crearon nuevos hospitales en la Ciudad de México entre las décadas de 1950 a 1970, pero todos ellos han resultado ser insuficientes para la población capitalina, pero en especial para la población trabajadora no existen nuevas clínicas, hospitales ni sistemas de salud y asistencia médica. En la década de los setenta en México había 48 millones de habitantes y en la actualidad más de 134 millones de habitantes, casi el triple y la infraestructura de Salud en nuestro país sigue casi igual a la que existía en la década de los 70.
El caso de los soldadores que perdieron la vida el día 3 de agosto en Jalisco no es un caso único y aislado, los datos revelan la trágica realidad, es uno más de la cadena de accidentes de trabajo de los mil 100 que reporta el IMSS suceden a diario. En este hecho se refleja la vida diaria de los trabajadores, es decir, por ganar un misero salario se arriesgan a laborar en las peores condiciones de trabajo.
Es un hecho que tiene su origen en la forma en que se organiza la producción y la sociedad, por un lado, los dueños del capital y los medios de producción, la clase poseedora y, por otro lado, la clase desposeída la que no posee nada, salvo su fuerza de trabajo. Es la clase trabajadora que se encuentra en la base económica de esa sociedad, la que sostiene todo el edificio social, la que es capaz de producir mucho más de lo que recibe por el pago de su fuerza de trabajo (el salario), la que produce las ganancias que se apropia el patrón.
La clase obrera debe comprender esta situación y decidirse a luchar por transformar este régimen económico, político y social, en el entendido de que sólo en la medida que decida a organizarse en un partido político y tome el poder en sus manos, será posible cambiar la forma en la que se produce y, por tanto, será posible un reparto más equitativo de la riqueza que permita disminuir en serio los accidentes laborales y contar con un sistema de salud que proteja la vida del trabajador.


Los accidentes laborales, una tragedia diaria de la población trabajadora Rosa Espinoza Se encontraban en sus labores diarias, eran soldadores, trabajaban en un tractocamión con una cisterna tipo p**a, al parecer transportaba brea que es un componente derivado del petróleo y sirve para el asfalto...

🇨🇺 Hoy se cumple el 100º aniversario del nacimiento de Fidel Castro, Líder de la Revolución Cubana.Comandante en Jefe, F...
13/08/2026

🇨🇺 Hoy se cumple el 100º aniversario del nacimiento de Fidel Castro, Líder de la Revolución Cubana.

Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz:

“Si lo que pretenden los imperialistas para que haya paz es que dejemos de ser revolucionarios, ¡no dejaremos de ser revolucionarios, no doblegaremos jamás nuestra bandera!”

Huelga de Tornel: algunas enseñanzasMarat MartínezEl pasado 22 de julio, los obreros de la Compañía Hulera Tornel levant...
11/08/2026

Huelga de Tornel: algunas enseñanzas
Marat Martínez
El pasado 22 de julio, los obreros de la Compañía Hulera Tornel levantaron la huelga estallada el pasado 23 de febrero: ¡cinco meses en huelga exigiendo respeto al Contrato Ley!
Algunos de los acuerdos alcanzados con la empresa fueron: 1) respeto a la jornada laboral de 40 horas: el 1° de agosto, la jornada se reducirá a 44 horas semanales, mientras que a partir del 1° de enero de 2027 se aplicarán las 40 horas; 2) incremento salarial retroactivo de 6 por ciento para 2025 y de 5 por ciento para 2026; 3) el aguinaldo aumentará a 42 días en 2026 y a 44 días en 2027, conforme a lo establecido en el Contrato Ley; 4) la prima vacacional pasará a un rango de entre 25 y 31 días, dependiendo de la antigüedad de cada trabajador; 5) sobre el pago de salarios caídos, la empresa Tornel está dispuesta a pagar solo el 60 por ciento a los trabajadores; 6) incrementar de manera gradual la prima dominical del 50% en 2026, 80% en 2027 y 100% a partir del 1 de enero de 2028 para Vulcanización y Acabado Final.
Este resultado es un logro importante, es la defensa de los derechos que se han adquirido desde hace décadas en Tornel y que arbitrariamente venía incumpliendo la empresa con la anuencia de las autoridades del trabajo, argumentando incertidumbre financiera y problemas de competitividad, argumentos que, en los hechos, no tenían sustento.
El primer golpe de la empresa, en contubernio con el comité sindical de aquel entonces, fue el despido de 1,200 trabajadores en 2017, a quienes liquidaron de forma arbitraria. La empresa argumentó que estaba en crisis y que no podía sostener las cláusulas del Contrato Ley. Sin embargo, después del despido masivo, procedió a contratar nuevos trabajadores, más jóvenes, bajo el nuevo esquema del outsourcing, donde se eliminaron varios derechos saliendo así beneficiada la empresa.
Más de un centenar de trabajadores despedidos se acercaron a la Defensoría Nacional de los Trabajadores para demandar el pago de prestaciones adeudadas. Se hicieron marchas y mítines ante la empresa y ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje que se negó en todo momento a hacer justicia. Fue en 2024 cuando el Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito emitió la resolución de amparo dándoles la protección de la Justicia Federal y ganando el juicio laboral. No era la crisis lo que orillaba a la empresa a recortar los derechos contractuales, era su afán de mantener sus ganancias a costa de la reducción de las prestaciones de los trabajadores.
Durante años la empresa siguió con la misma política de incumplimiento. En todo este tiempo, tanto la Junta Federal como posteriormente el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) conocían de la problemática, sin embargo, nunca hicieron nada por resolverla. Fue por ello que el 23 de febrero de 2026 a las 15:00 horas, los trabajadores de las cuatro plantas ubicadas en la CDMX y el Estado de México, cesaron sus labores y colocaron las banderas rojinegras. La huelga fue el último recurso después de una serie de advertencias, mismas que la empresa había ignorado olímpicamente.
Para combatir esta lucha, la empresa promovió la inexistencia de la huelga, apoyada por algunos trabajadores traidores que, como pasa en algunos casos, se colocaron del lado de la patronal. Pero los obreros no cayeron en la trampa y en el recuento programado por el CFCRL, de 996 votantes, 883 lo hicieron a favor de continuar con la huelga, 113 en contra. Este resultado fue un golpe contundente del sentir de los trabajadores y decisivo para lograr su objetivo.
Pero la lucha no cesó ahí. Por si alguien ingenuamente pensaba que esas prácticas habían caducado, en la madrugada del 18 de marzo, un grupo de choque arribó al campamento de huelga en la planta de Tultitlan: hombres armados hasta los dientes atacaron a balazos a los obreros inermes intentando desalojarlos, cuatro trabajadores que resultaron heridos de bala tuvieron que ser hospitalizados. Nuevamente la reacción de los huelguistas no fue amedrentarse y echarse a correr, como suele ocurrir en algunos casos, sino iniciar una campaña aguerrida de denuncia en redes sociales y en medios de comunicación. Cabe mencionar que, al día siguiente, ya había varios colectivos y sindicatos que arribaron al lugar para ofrecer su apoyo a los trabajadores reprimidos.
Quienes han vivido una huelga saben que es una lucha de resistencia. No hay de comer en casa, no hay un salario para llevar el sustento familiar, no hay recursos para sostener la huelga. Por ello, los trabajadores no dudaron en ir a los mercados, a los cruceros, a las salidas de las estaciones del metro de la Ciudad de México para llevar el bote de colecta y pedir cooperación para la lucha; aún hoy en día hay trabajadores atrasados que se avergüenzan en pedir apoyo económico a sus hermanos de clase o de levantar una pancarta en señal de protesta. Los obreros deben sentirse orgullosos de su lucha y de su clase social, que es la más numerosa en el mundo y es la productora de la riqueza social. Hasta aquí los hechos.
Pero la reducción de las prestaciones laborales no es un hecho aislado sino un fenómeno que ocurre en todas las empresas. Lo que los patrones buscan es reducir costos de producción para mantener o incrementar su tasa de ganancia. No solo les estorban las prestaciones logradas por muchos años de lucha, sino que le estorba la propia herramienta de lucha de los obreros: el sindicato. Incumplir en las cláusulas de los contratos colectivos de trabajo equivale prácticamente a decir: o que ya no haya sindicatos o que los sindicatos sean títeres de los patrones. Todo esto permitido por los gobiernos, tanto del PRIAN como de la 4T. Se suprimen prestaciones, se pagan bajos salarios, se reducen las pensiones, se eliminan los derechos a la vivienda, a la salud, a la educación, etc. ¡He aquí el modelo económico neoliberal!
En conclusión, la lucha de los obreros de Tornel enseña que solo la unidad, la organización y la lucha pueden triunfar ante los embates de los patrones abusivos (aún hay quienes dudan de esta idea). Enseña que la lucha no es fácil, que se requiere resistencia, abnegación, valentía y combatividad. Enseña a jóvenes y a viejos, obreros y pueblo en general, que el postulado marxista de la lucha de clases es un fenómeno vigente en nuestros días. Pero también nos advierte que el modelo capitalista neoliberal es quien vive y reina detrás de estas arbitrariedades. Por consiguiente, si queremos cambiar este modelo económico por uno más justo y equitativo, es necesario que los trabajadores tomen el poder político en sus manos y gobiernen este país. En el fondo, también esto enseña la lucha de Tornel.

  Marat Martínez El pasado 22 de julio, los obreros de la Compañía Hulera Tornel levantaron la huelga estallada el pasado 23 de febrero: ¡cinco meses en huelga exigiendo respeto al Contrato Ley! Algunos de los acuerdos alcanzados con la empresa fueron: 1) respeto a la jornada laboral de 40 hora...

08/08/2026

Aparte de quitarte el celular o restringirte las idas al baño, qué otras prácticas tienen en tu empresa que asustarían al mismo centro de conciliación y Arbitraje 🤔

La pérdida de derechos colectivos y los sindicatos blancosBetzabeth CamposCon la reciente reforma laboral, la actual cor...
08/08/2026

La pérdida de derechos colectivos y los sindicatos blancos
Betzabeth Campos
Con la reciente reforma laboral, la actual corriente política que gobierna nuestro país dijo que los trabajadores tendrían más derechos y mejores condiciones laborales, además de una libertad sindical nunca vista.
Se crearon e instrumentaron varios mecanismos legales para, según su dicho, hacer esto posible, entre ellos el famoso procedimiento de legitimación de los Contratos Colectivos de Trabajo (CCT), la constancia de representatividad, la libertad de tener más de un sindicato en una empresa, incluso se crearon los nuevos Centros de Conciliación Laboral, así como los Tribunales Laborales, por lo que se dijo se acabaría con los sindicatos blancos utilizados por las empresas para el sometimiento de la clase trabajadora.
No obstante, la pregunta obligada es: ¿la clase trabajadora en verdad disfruta de más derechos colectivos y de una genuina libertad sindical? Y la respuesta es ¡no!
En primer lugar, los sindicatos blancos siguen existiendo y aplicando las mismas prácticas de sometimiento y represión contra los trabajadores, y entonces ¿qué paso con los mecanismos de ley que evitarían esto?, la respuesta es muy sencilla: el sistema que se creó se ha adecuado a las viejas prácticas permitiendo que estas sigan existiendo y la alianza empresa-sindicato charro haga lo suyo.
Y si los trabajadores se revelan, entonces vienen los despidos en cascada, y cuando a pesar de los despidos se logra conquistar la proeza de tener un sindicato auténtico que defiende los derechos de sus agremiados, las empresas, como si obedecieran a un manual único para atacar la unidad de los trabajadores, se declaran en quiebra o cierran sus puertas sin avisar y sin liquidar cabalmente a los trabajadores, atropellando sus derechos laborales.
Además, con el famoso cambio de razón social, pretenden eludir sus responsabilidades patronales, de modo que si el empleado quiere seguir teniendo trabajo tendrá que ser a cambió de renunciar a su antigüedad y demás derechos adquiridos. Estas y muchas otras prácticas embusteras de los sindicatos blancos se siguen aplicando.
Y todo gracias a las políticas laborales de las empresas que compran sindicatos y colocan a “líderes” charros engañando a los trabajadores; y gracias también a las autoridades que avalan estas prácticas ilegales, simulando que no las ven y muchas veces, por unos pesos, avalan legalmente los procedimientos acreditando la legitimación que requieren.
En segundo lugar, recientemente se dio la noticia entre los trabajadores, porque estas noticias pocas veces las difunden los medios de comunicación, de la pérdida de prestaciones ya conquistadas en su CCT, por ejemplo, en el caso de los trabajadores de la empresa Gas 1 en Puebla, donde su sindicato que pertenece a la CTM, no solo no logró incrementos en el CCT, sino que negoció un recorte a este al eliminar las prestaciones de vales de despensa, de un uniforme y una bonificación. Y supuestamente, dicho acuerdo lo avaló la base trabajadora en una votación donde los asalariados fueron amenazados de que si no votaban a favor de esto habría represalias.
Están también los trabajadores de la empresa Arrenda TP logística, que presta sus servicios a la empresa Truper en Puebla, que despidió a 64 trabajadores por hacer protestas en donde se quejaban porque les quitaban sus viáticos y apoyos en viajes largos, así como otras prestaciones.
Asimismo, el caso de los trabajadores de la empresa Marmex, marmolera de Puebla que despide a sus trabajadores de entre 15 y 30 años de servicio, sin liquidación después de toda una vida de trabajo. Y esos más de 50 trabajadores de Marmex, los trabajadores de Gas 1 y los de Arrenda TP logística, son sólo una muestra tangible de que las cosas no han cambiado, por el contrario, cada día pierden más derechos los trabajadores sin que la autoridad haga nada para que haya una verdadera justicia social laboral.
Pero esto lo escribo no para que los trabajadores sientan que su lucha es inútil y está perdida, sino para que se den cuenta de que su oportunidad de defensa es posible, que se dará gracias a un verdadero sindicalismo y, sobre todo, a la unidad de la clase trabajadora en su conjunto.
El respeto a sus derechos laborales y el mejoramiento de sus condiciones de vida jamás vendrán como resultado de la generosidad de los patrones y de las autoridades, sino consecuencia de la unidad y organización de los trabajadores, de la combativa lucha de su clase.
Por consiguiente, cuando vemos que un sindicato es apoyado por la empresa y el gobierno, estemos seguros de que jamás va a luchar por los intereses reales de los trabajadores.

Betzabeth Campos Con la reciente reforma laboral, la actual corriente política que gobierna nuestro país dijo que los trabajadores tendrían más derechos y mejores condiciones laborales, además de una libertad sindical nunca vista. Se crearon e instrumentaron varios mecanismos legales para, seg....

Cuando el cielo se equivoca. La pobreza no se resuelve con milagrosPublicado el 5 de agosto de 2026Alfredo Lara¿Qué ocur...
07/08/2026

Cuando el cielo se equivoca. La pobreza no se resuelve con milagros
Publicado el 5 de agosto de 2026
Alfredo Lara

¿Qué ocurriría si un ángel bajara a la Tierra para demostrar que el dinero no resuelve los problemas y terminara comprobando exactamente lo contrario? Ese es el punto de partida de Cuando el cielo se equivoca, una comedia que, debajo de su humor absurdo y de sus personajes entrañables, plantea una pregunta incómoda: ¿cuánto de nuestra vida depende realmente del esfuerzo y cuánto de las condiciones materiales en las que nos toca vivir?

⚠️ Alerta de spoilers

El dinero sí resuelve muchos problemas.
Gabriel es un ángel guardián bienintencionado, aunque torpe e ingenuo. Arj, en cambio, conoce demasiado bien la realidad: está desempleado, vive en su automóvil y sobrevive enlazando trabajos esporádicos, turnos en una ferretería y encargos para Jeff, un adinerado inversionista tecnológico. Cuando Arj toca fondo y llega a considerar quitarse la vida, Gabriel decide intervenir. Su plan consiste en intercambiar las vidas de ambos hombres para demostrarle que la riqueza no puede resolverlo todo.

El experimento celestial fracasa de inmediato. Para sorpresa de Gabriel, muchos de los problemas de Arj sí desaparecen cuando tiene dinero: consigue vivienda, comida, descanso, seguridad y, sobre todo, tiempo para pensar más allá de la supervivencia. La película no afirma que el dinero garantice la felicidad, señala algo más elemental: la falta de dinero convierte cada necesidad básica en una emergencia. Decir que “el dinero no importa” resulta muy sencillo cuando nunca se ha tenido que elegir entre comer, pagar una deuda o conservar un techo.

La pobreza no es una falla individual.
Como castigo por su intervención, Gabriel pierde sus alas y debe vivir como humano. Entonces conoce en carne propia los bajos salarios, las jornadas extenuantes y la imposibilidad de progresar, aunque se trabaje sin descanso, e incluso descubre el ci******lo y otros pequeños placeres que le permiten escapar, por un momento, del estrés laboral. Jeff también descubre que, sin patrimonio ni red de seguridad, el esfuerzo individual no basta. La comedia surge del desconcierto de ambos, pero el fondo es amargo: la clase trabajadora corre cada vez más rápido para permanecer en el mismo lugar.

Así, la película cuestiona una idea muy repetida: que cualquiera puede mejorar su vida si se esfuerza lo suficiente. Incluso se mencionan las ventajas físicas y sociales de Jeff. Por ser un hombre blanco que encaja en el modelo dominante, parecería tener más posibilidades que Arj, de origen indio, de volver a ser rico y cumplir nuevamente el llamado “sueño americano”, es decir, la promesa de que cualquiera puede prosperar con trabajo y esfuerzo. Sin embargo, ni siquiera Jeff lo consigue. La película muestra que las ventajas personales y el esfuerzo no bastan cuando faltan dinero, contactos y oportunidades.

Elena y la salida colectiva.
En medio de este intercambio aparece Elena, una trabajadora brillante y ambiciosa que impulsa la creación de un sindicato en la ferretería. Su papel va mucho más allá de ser el interés amoroso. Elena representa la conciencia de clase y, sobre todo, una respuesta política al problema que la película plantea.

La diferencia es clave: Gabriel intenta cambiar una vida desde arriba, mediante un milagro individual; Elena busca transformar las condiciones desde abajo, organizándose con sus compañeros. Ella entiende que los salarios injustos, la sobrecarga laboral y la falta de estabilidad no se corrigen con optimismo ni con actos aislados de buena voluntad. Frente al poder de una gran empresa, la única fuerza capaz de equilibrar la balanza es la acción colectiva.

Volver no es rendirse.
El final también depende de una condición concreta: Gabriel no puede recuperar sus alas ni volver a ser un ángel mientras Arj conserve la vida de Jeff. Para deshacer el castigo, Arj debe aceptar regresar a su vida anterior y devolverle a Jeff la suya. Por eso su decisión no solo define su propio futuro; también decide el destino de Gabriel.

Al principio, Arj se niega a volver: por primera vez tiene una casa, comida, tiempo y tranquilidad. Su negativa es lógica, porque el dinero sí resolvió muchos de sus problemas. Finalmente, acepta regresar, no porque descubra que la pobreza es buena, sino porque esa vida no le pertenece y el intercambio solo modificó el hecho de quién tenía el privilegio, sin corregir la injusticia que dejó atrás.

Cuando Arj finalmente vuelve a su propia vida, Jeff recupera la suya y Gabriel puede volver a ser ángel. Sin embargo, ninguno termina igual: Jeff ya conoce la precariedad; Gabriel comprende que la pobreza no es una lección moral y Arj aprende a aceptar su vida, no como una condena, sino como algo propio que todavía puede mejorar.

En la escena final, Arj decide sumarse a la lucha de Elena y de los demás trabajadores para cambiar sus condiciones laborales. El desenlace no celebra el sufrimiento: propone que el cambio verdadero no nace de un milagro que salva a una sola persona, sino de los trabajadores cuando se organizan y luchan juntos en defensa de sus intereses.

Cuando el cielo se equivoca. La pobreza no se resuelve con milagros Alfredo Lara ¿Qué ocurriría si un ángel bajara a la Tierra para demostrar que el dinero no resuelve los problemas y terminara comprobando exactamente lo contrario? Ese es el punto de partida de Cuando el cielo se equivoca, una c...

🗓️6 de agosto de 1945 – Hiroshima, JapónEl día en que cayó el solHace 81 años, Estados Unidos lanzó la primera bomba ató...
06/08/2026

🗓️6 de agosto de 1945 – Hiroshima, Japón
El día en que cayó el sol

Hace 81 años, Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima. A las 8:15 a. m., la bomba "Little Boy" arrasó la ciudad en segundos. Más de 100 mil personas murieron de inmediato o en los días siguientes por quemaduras, radiación y destrucción.

Este crimen de guerra no fue necesario para terminar la Segunda Guerra Mundial, como muchos afirman, sino una brutal demostración de poder en el inicio de la Guerra Fría. La humanidad cruzó una frontera peligrosa ese día: el conocimiento científico fue usado no para sanar ni avanzar, sino para aniquilar.

Hoy, cuando las potencias imperialistas siguen disputándose territorios, recursos y esferas de influencia, Hiroshima nos recuerda hasta dónde puede llegar el capitalismo mundial por mantener su hegemonía. La barbarie atómica no fue el final de una guerra, sino la advertencia de un sistema que está dispuesto a sacrificar pueblos enteros por su dominación. Detener esa lógica de destrucción exige la unidad internacional de los trabajadores y los pueblos oprimidos, una lucha consciente por derribar el orden que siembra muerte en nombre del progreso.

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