06/05/2021
De hecho, el libro de Lapierre y Collins recoge un episodio que describe perfectamente la particular forma de hacer política del líder de la no violencia. El virrey Mountbatten se reunió con él, en primer lugar, entre los portavoces del Partido del Congreso, de mayoría hindú, para empezar a negociar la independencia. Presuntamente, en esa reunión Gandhi le propuso que entregase el gobierno de la futura India unida independiente a la Liga Musulmana, partido de la minoría islámica, demostrando así su compromiso con un gran país cohesionado, y no el proyecto del futuro Pakistán. Sin poder creerse la propuesta –un político que ofrecía que se le entregase el poder a su máximo rival–, Mountbatten aceptó sabiendo que así, al menos, conseguiría desacreditar al pacífico hindú.
Algunos hindúes consideraban a Gandhi demasiado tibio con los musulmanes, otros preferían su expulsión a Pakistán y denostaban que el anciano portavoz desease mantener el país unido. Aparentemente, y según las conclusiones de la reapertura del caso de su as*****to en 1969, el ultranacionalista Savarkar habría ordenado su as*****to por considerarlo un traidor y deseando aumentar las tensiones con el vecino musulmán. Esa fue, al menos, la versión oficial hasta 2018.
Alrededor del as*****to de Gandhi, perpetrado en 1948, aún surgen numerosas cuestiones de tintes geopolíticos e ideológicos.