14/09/2026
Como padres de familia, hoy levantamos nuestra voz. El caso de Samuel Adrián no puede pasar inadvertido. Mientras él comienza a cumplir 10 días de privación de la libertad por haber denunciado y advertido públicamente sobre tratamientos hormonales en menores y sus posibles consecuencias irreversibles, miles de padres de familia nos preguntamos: ¿en qué momento expresar nuestras preocupaciones por nuestros propios hijos se convirtió en motivo de castigo?
¡No vamos a guardar silencio!
Los padres tenemos el derecho y la responsabilidad de educar, proteger y acompañar a nuestros hijos, por tanto no aceptamos que defenderlos sea motivo de persecución o castigo.
No pedimos privilegios, exigimos justicia, libertad para educar y que nuestros hijos sean protegidos.