26/06/2026
Hoy Venezuela no solo enfrenta las consecuencias de una tragedia. También enfrenta el dolor de miles de familias que esperan respuestas, ayuda y acciones concretas.
En momentos como estos, la prioridad debería ser salvar vidas, facilitar la ayuda humanitaria, apoyar a quienes lo perdieron todo y trabajar unidos por el bienestar del pueblo. Sin embargo, muchas voces denuncian obstáculos para la asistencia, demoras en la respuesta, falta de información clara y una gestión que, en lugar de unir, profundiza la incertidumbre.
Cuando un país atraviesa una emergencia, no hay espacio para intereses políticos. El dolor de un pueblo no debe convertirse en un escenario de confrontación, sino en un llamado a la solidaridad, la transparencia y la responsabilidad.
Gracias a todos los gobiernos que nos han dado la mano hoy. Gracias por su apoyo, por su solidaridad y por todo. Hoy más que nunca necesitamos a la comunidad internacional y sobre todo salir de este régimen de delincuentes que se aferra al poder sin importarles el dolor de un pueblo que clama ayuda y libertad.
Levanto mi voz para acompañar a mi pueblo venezolano. Creo en la fuerza de la gente, en la unión de las comunidades y en la esperanza de que ninguno de mis hermanos tenga que enfrentar esta situación solo.
Porque las tragedias no distinguen ideologías. La ayuda tampoco debería hacerlo.
Fuerza, Venezuela. Hoy más que nunca me dueles, hoy más que nunca creo en mi pueblo. Porque eso es lo que nos hace diferentes, eso es lo que nos ha permitido mantenernos de pie por muchos años. Dios bendiga a mi país, nos de fortaleza y sobre todo resalte lo que somos. Siempre hemos actuado en pro de los demás y está vez no ha Sido diferente, nos levantaremos nuevamente.
Te amo Venezuela, amo a mi pueblo noble y sobre todo amo lo que somos.
🇻🇪 🇻🇪