18/08/2026
Hay historias que no comienzan en una oficina ni bajo los reflectores. Algunas nacen en las calles, en el esfuerzo diario y en la necesidad de salir adelante.
La historia de Francisco Peláez Toloza tiene ese origen.
Desde joven enfrentó limitaciones económicas, pero también una convicción firme: trabajar y estudiar al mismo tiempo. Mientras cursaba su carrera, los fines de semana trabajaba en una estación de servicio para poder continuar sus estudios.
Detrás de su historia está su madre, Doris Toloza, “La Negra”, quien durante años vendió fritos en la calle para sostener a su familia. Sus empanadas no eran solo sustento, eran esfuerzo, madrugadas y perseverancia.
De ella aprendió algo clave: la dignidad del trabajo. Que ningún oficio honesto es pequeño cuando se hace por la familia.
Con el tiempo, Francisco se convirtió en abogado y empresario. Hoy lidera su firma J&A y ha ganado presencia en la vida pública de Aguachica, donde incluso su nombre suena en escenarios políticos.
Pero antes de cualquier cargo, está su historia: la de un joven que trabajó para estudiar, la de una madre que nunca se rindió y la de una familia que convirtió las dificultades en impulso.
Aguachica ha sido testigo de ese recorrido, una ciudad llena de esfuerzo, sueños y oportunidades aún por construir.
Porque antes de la política, está la persona.
Y la historia de Francisco Peláez Toloza es, sobre todo, una historia de trabajo, familia y perseverancia.