18/08/2026
Evan Hempel, un hombre transgénero de 45 años, decidió quedar embarazado a sus 35 años después de años deseando ser padre. Para conseguirlo dejó temporalmente la testosterona y recurrió a inseminación artificial con es***ma de donante. Sin embargo, cuando comenzó sus controles, descubrió que su embarazo chocaba con los sistemas de su seguro médico.
El problema aparecía cada vez que debía recibir atención relacionada con el embarazo. Como Evan figuraba como hombre en los registros, su aseguradora rechazaba la cobertura de pruebas y controles que normalmente estaban asociados a pacientes mujeres. En una ocasión tuvo que pasar horas explicando su situación a una representante para conseguir que le reembolsaran una prueba de embarazo.
La situación se repitió con sus citas médicas y terminó agotándolo. Finalmente llamó a la aseguradora y pidió cambiar temporalmente el género registrado a femenino para evitar nuevas negativas de cobertura. A pesar de las dificultades administrativas, continuó con sus controles y dio a luz a su hijo en el Hospital Mount Auburn.