24/03/2026
Cada año, al iniciar el ciclo de trabajo en la oficina, hago un ejercicio personal y profesional que para mí es muy importante.
Gran parte de mi formación académica —licenciatura, maestría y doctorado— ha sido posible gracias a instituciones públicas. Es decir, gracias al esfuerzo de toda la sociedad que sostiene esas instituciones.
Por eso siempre he pensado que los profesionistas tenemos también una responsabilidad social con nuestro entorno.
No todo en la vida profesional debe medirse únicamente en términos económicos.
Este año, como en ocasiones anteriores, hemos decidido destinar parte del tiempo de trabajo del despacho MCG & Asociados para brindar orientación y representación jurídica gratuita en casos muy específicos, dirigida principalmente a personas de nuestro entorno cercano que realmente enfrenten dificultades para acceder a asesoría y representación legal.
Este apoyo no sustituye el ejercicio profesional ordinario del despacho, pero es una forma sencilla de retribuir a la comunidad que hizo posible nuestra formación.
También aprovecho este espacio para invitar a otros profesionistas a hacer algo similar dentro de sus propias áreas:
• médicos
• dentistas
• contadores
• psicólogos
• arquitectos
• ingenieros
Un poco de tiempo profesional puesto al servicio de nuestra comunidad puede generar cambios importantes.
Las sociedades se construyen no solo con leyes o instituciones, sino también con la responsabilidad social de quienes tenemos la oportunidad de ejercer una profesión.