22/09/2026
“Dicen que cada cual tiene su piedra que roer.
A mí me tocó una que me despertó muchas cosas, entre ellas aprender a valorar las prioridades y poner en su lugar aquello que verdaderamente importa.
En primer lugar hoy quiero agradecer de corazón al Sanatorio Sur, a todo su cuerpo médico, enfermeros y enfermeras, personal de limpieza cocina, administrativos por su enorme calidad humana, su paciencia y su claridad para explicarme cada cosa en cada momento.
Gracias al doctor Eckart, por su consejo fundamental y por haberme recomendado llegar a este lugar, a mi querido amigo Nicolás Alberti, que estuvo conmigo como amigo y como médico, y a mi querido hermano Sergio Algiró, sanador del cuerpo y del alma, que siempre está conmigo, cuidándome.
Gracias a toda mi familia y a la leona y amor de mi vida huerto Sims por cuidarme a mi, hacer que nuestro hijos noten lo menos posible mi ausencia, por estar ahí incondicionalmente. Y gracias a todos mis amigos y amigas por estar presentes.
Por cada visita, cada llamada, cada mensaje y cada palabra de aliento. Fueron días difíciles y, en momentos así, uno entiende lo importante que es sentirse querido. Y yo me sentí muy muy querido por todos ustedes. Hoy estamos bien y fuertes para seguir adelante.
Estas alarmas también sirven para eso: para cambiar lo que haya que cambiar, rever nuestro estilo de vida y, sobre todo, aprender a valorar lo que realmente importa. Ahora, para adelante. Con una mirada positiva, agradecido, con ganas de disfrutar más, cuidar lo esencial y valorar cada vez más aquello que realmente vale la pena en la vida. Les mando un beso enorme. Los quiero mucho.”